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Aprender a Emprender

4 tipos de entrenamiento que debes hacer antes de una presentación

A la hora de dar una charla, conferencia o presentación de un producto o de un proyecto el “calentamiento” es casi tan indispensable como en el deporte. Por ello, te aportamos algunos consejos imprescindibles que debes seguir para prepararte adecuadamente y que todo salga a pedir de boca.

Para ser un buen orador es necesaria una compleja suma de ingredientes, que pasan por el manejo preciso del lenguaje corporalla buena memoriala capacidad de controlar la ansiedad o las dotes persuasivas y comunicativas indicadas para hablar en público y entretener a tus oyentes.

Como sucede con las mejores estrellas de la interpretación o con los deportistas más destacados del mundo, la mayor parte de su mérito y potencial sucede fuera del escenario, ya que son necesarias muchas horas de trabajo y un buen calentamiento previo para llevar a cabo su misión. Para estar presente y centrado en tu presentación, lograr conectar con tu audiencia y alcanzar altas cotas de credibilidad, pon en práctica las siguientes máximas.

4 puntos clave para el “calentamiento” antes de una presentación

  • Calentamiento físico: Es usual que antes de salir al escenario, tu respuesta de huida o lucha se dispare, generando estrés y mermando el flujo de sangre que va hacia tu cerebro. Se trata de la reacción natural de tu cuerpo al miedo, pero existen modos de combatirla. Un truco es estirar los brazos -primero y uno y después otro-, hacia arriba durante unos segundos y a continuación, girar los brazos y hombros hacia fuera, dejando que bajen los codos. De este modoliberarás la energía nerviosa y contribuirás a centrarte. 
  • Calentamiento mental: Es importante ahuyentar las voces negativas de tu mente, algo que puedes conseguir a través de la respiración diafragmática o profunda. Esta activa tu hemisferio parasimpático y aporta oxígeno a tu cerebro. Para ponerla en práctica imagina que tienes un globo situado en tu ombligo y el objetivo de cada respiración que tomes es expandirlo por completo. Cuando exhalas, tu intención es que el globo se desinfle por completo. Repite este proceso hasta que tu cuerpo esté completamente oxigenado.
  • Calentamiento vocal: La voz es el instrumento de cualquier orador público, por lo que debes mimarla y cuidarla como oro en paño, evitando ingerir bebidas excesivamente frías o calientes antes de tu intervención. Jeannette Nelson, del Teatro Nacional de Inglaterra, sugiere tararear para entrenar la voz, empleando ese “zumbido” para generar una sensación que se propague por todo el cuerpo. Puedes tararear algunos compases de tu canción favorita mientras giras la cabeza y poner en práctica ejercicios de función vocal que  diseñados para fortalecer su musculatura laríngea. Para evitar tener un tono entrecortado, proyecta la voz hacia delante.
  • Cambio de mentalidad: La actitud, como en todo, es clave. Por ello, te recomendamos la táctica del nadador olímpico Michael Phelps para cambiar su modo de pensar: la visualización, uno de los métodos de meditación y relajación más importantes. Se trata de que con anterioridad cierres los ojos y “visualices” el momento de la presentación en tu mente, con todos los detalles, objetos y características del contexto. De esta manera serás capaz de programarte a ti mismo y vencer al estrés. 

Escrito por Andrea Núñez-Torrón Stock

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