Loading...
Gestión Empresa

Las 21 cualidades de los jefes que visten capa de Supermán (y vuelan alto como líderes)

Los jefes que tienen la fortuna de ser tildados por sus empleados de buenos líderes albergan en sus entrañas una inteligencia emocional fuera de lo normal y un excelente don para la comunicación.

Gracias a su desarrollado sentido de la empatía y a su facilidad comunicándose con los demás, los grandes jefes no sólo dirigen (como títeres) a sus subordinados sino que están también a su servicio.

Para ser un jefe excepcional, hay que ser sobre todo y ante todo humano. Y un líder humano atesora las cualidades que disecciona a continuación Inc.:

1. Escucha con suma atención a sus empleados, a los que formula preguntas meditadas y con fundamento (fruto de la escucha atenta).

2. Se preocupa genuinamente de las personas a su cargo y cree verdaderamente en ellas. Y éstas le recompensan a cambio con su fidelidad.

3. Saca tiempo para conectar a nivel personal con sus trabajadores. Los encuentros “one-to-one” pueden cambiar drásticamente la relación entre jefes y empleados.

4. Empodera a los demás involucrándoles siempre que sea posible en sus decisiones.

5. Confía en que las personas a su cargo tomarán la decisión correcta, alentando de esta forma la confianza y el respeto mutuo.

6. Muestra aprecio por sus empleados, a quienes no duda en dar las gracias y alabar cuando así lo cree necesario.

7. Crea oportunidades para sus empleados a fin de hacerles avanzar en su carrera y desarrollar nuevas habilidades.

8. Tiene una política de puertas abiertas y reclama habitualmente su “feedback” a sus empleados.

9. Reemplaza la culpa por la responsabilidad.

10. Es empático y se esfuerza por mantener alta la autoestimade su equipo.

11. Entiende que, como parte de su naturaleza humana, la gente aspira a formar parte de grandes cosas y a desempeñar un trabajo gratificante.

12. Se comunica a menudo con los demás y hace hueco en su agenda para conectar con los miembros del equipo.

13. Es emocionalmente resiliente y sabe cómo manejar conversaciones de alto voltaje.

14. Es abierto de mente y no se precipita a la hora de juzgar.

15. Muestra una preocupación genuina por cada uno de sus empleados (dentro y fuera del trabajo).

16. Es auténtico y honesto. Y cuando no tiene libertad a la hora de revelar algo, explica a sus subordinados por qué.

17. Se preocupa por el bienestar y la salud de sus trabajadores.

18. Da la bienvenida a nuevas ideas y está dispuesto a introducir cambios de vez en cuando.

19. No tiene miedo de solicitar ayuda y reconocer errores.

20. Es consciente de su impacto en los demás y se esfuerza en ver las cosas desde el punto de vista de sus empleados.

21. Es capaz de desgajarse de la negatividad que habita en sus entrañas y que corre el peligro de teñir las decisiones que toma.

Via: Marketing Directo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *