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Gestión Empresa

Las cuatro dimensiones de la inteligencia emocional y su impacto en el liderazgo corporativo

¿De qué se compone exactamente la inteligencia emocional? ¿Cuáles son los cuatro pilares en que se fundamenta esta ecuación y cuál es su traslación el mundo de los negocios?

En resumidas cuentas, nuestro cerebro funciona como una moneda de dos caras,en la que un frágil equilibrio entre lo racional y lo emocional conforma nuestra particular personalidad y forma de enfrentar el mundo. Mientras que la parte racional nos permite encarar el pensamiento lógico y es la responsable de las tomas de decisiones basadas en números o procesos, la emocional es la que conecta ese razonamiento con los sentimientos y reacciones de los demás y, también, las nuestras propias.

La inteligencia emocional es, por tanto, el resultado de esa conexión entre ambos mundos y, sin duda, una habilidad fundamental en el mundo empresarial de hoy en día. No en vano, la capacidad de gestionar equipos de forma que no solo sea eficiente, sino también inspiradora, o de conseguir atraer a inversores y partners con tan solo unas palabras es cada día más imprescindible.

Pero, ¿de qué se compone exactamente la inteligencia emocional? ¿Cuáles son los cuatro pilares en que se fundamenta esta ecuación y cuál es su traslación el mundo de los negocios? De la mano de la CEREM Business School, hacemos un repaso por lo más profundo de nuestra forma de pensar y actuar:

Autoconocimiento

Consiste en entender cómo te sientes y en poder evaluar con precisión cuál es tu propio estado emocional. La conciencia de uno mismo se compone de tres tipos de competencias:

  • Auto conciencia emocional: es la capacidad que nos permite ser conscientes de las emociones que experimentamos.
  • Auto evaluación: Es la comprensión de nuestras fortalezas y debilidades, y estar dispuesto a compartirla con otras personas.
  • Confianza en uno mismo: Es la capacidad para conectar con uno mismo y sentirse seguro ante cualquier situación.

Autocontrol

Consiste en ser capaz de controlar nuestras emociones para que ellas no nos controlen a nosotros. Esto implica mantener la calma en situaciones de provocación. El autocontrol se compone a su vez de seis competencias:

  • El autodominio emocional: Mantener bajo control nuestras emociones perturbadoras y los impulsos
  • Integridad: Actuar con honestidad y transparencia
  • Adaptabilidad: Ser flexible en situaciones de cambios y obstáculos
  • Logro / motivación: El impulso para mejorar el rendimiento y cumplir con las normas autoimpuestas
  • Iniciativa: Voluntad de asumir y actuar sobre las oportunidades
  • Optimismo: Ver el lado positivo de las cosas

Conciencia Social

Se trata de extender la conciencia emocional de uno mismo a las emociones que los demás pueden estar experimentando. Igual que en los casos anteriores, la conciencia social se compone de tres competencias:

  • Empatía: Conocer las emociones de otros, comprender sus puntos de vista, estando interesado al mismo tiempo en sus preocupaciones.
  • Conciencia Organizacional: Comprensión de las redes de decisión y la sensibilización organizacional.
  • Orientación de Servicio: reconocer y abordar las necesidades de los compañeros, jefes, subordinados o clientes.

Gestión de las Relaciones Sociales

En este último punto, hablamos de utilizar el conocimiento de nuestras propias emociones y la de los demás para construir relaciones fuertes. Se puede dividir, a su vez, en ocho competencias:

  • Liderazgo inspiracional: guiar y motivar con una visión convincente
  • Influencia: capacidad de influir positivamente en los demás.
  • Comunicación: capacidad de comunicarse con los demás de forma clara y concisa.
  • Desarrollo de otros: Mejorar las habilidades de los demás a través de la retroalimentación y el coaching.
  • Catalizador del cambio: iniciar, gestionar y dirigir en nuevas direcciones
  • Resolución de conflictos: Resolver los desacuerdos mediante una perspectiva basada en el concepto del “win-win” (ganar-ganar).
  • Establecer Vínculos: iniciar y mantener una red de relaciones con otras personas
  • Trabajo en Equipo y Colaboración: trabajar con un objetivo común en mente, colaborando, ayudando y apoyando a los miembros de nuestro equipo

Aunque muchos creen que la inteligencia emocional de cada cual es coto cerrado e invariable, que no se puede mejorar, lo cierto es que nada más lejos de la realidad. Nuestro cerebro desarrolla nuevas conexiones a medida que aprendemos nuevas habilidades, en un proceso de cambio gradual. Y es que, las células del cerebro desarrollan nuevas conexiones con el fin de acelerar la eficiencia de los nuevos conocimientos adquiridos. A este proceso se le denomina “plasticidad”.

Escrito por Alberto Iglesias Fraga

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