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Gestión Empresa

Las señas de identidad de las empresas tóxicas

La toxicidad no se guarece lamentablemente única y exclusivamente en las sustancias venenosas. Y habita también en las personas y en las empresas.

Ni que decir tiene que las empresas tóxicas terminan emponzoñando a cuantos se cobijan bajo su techo y esta circunstancia tiene consecuencias absolutamente desastrosas para toda la organización en su conjunto.

Una compañía carcomida (desde sus pilares más profundos) por la toxicidad presenta los mortíferos rasgos que disecciona a continuación Inc.:

1. Los comportamientos humillantes

Actitudes como el sarcasmo, los exabruptos (descontrolados) y las acusaciones (no fundamentadas) que buscan única y exclusivamente humillar al empleado generan una atmósfera de trabajo lastrada por la falta de respeto y también en último término por los malos resultados.

2. La burocracia que ahoga el progreso

Acogotadas por la burocracia, las empresas se demoran sine diea la hora de tomar decisiones, que tienen que recibir el visto bueno (en cascada) de múltiples estamentos directivos.

3. El micromanagement

Los jefes adosados permanentemente al cogote de sus empleados, a los que no dejar tomar ninguna decisión por sí solos, destruyen la motivación y la creatividad de los equipos de trabajo a su cargo.

4. Los “bombas” de culpa lanzadas indiscriminadamente y en cualquier dirección

En las compañías que supuran veneno por todos los poros es muy común que los trabajadores (en particular los directivos) echen balones fuera cuando emergen los problemas y se exoneren de toda responsabilidad para endilgársela a cualquier otro colega.

5. Los jefes que no se preocupan del bienestar de sus empleados

A estos jefes la conciliación laboral les suena a chino. Y por esta razón fuerzan a sus subordinados a sacrificar su vida personal en beneficio de su trabajo, a trabajar 50 horas semanales, a tener pocas o nulas vacaciones y a tener disponibilidad 24/7.

6. El chismorreo que se disemina como un virus

Quienes están contrariados con su trabajo dan alas habitualmente a su profunda frustración difundiendo incendiarios rumores. En el lugar de trabajo los chismes pueden llegar a metamorfosearse en violencia, puesto que suelen tomar la forma de ataques contra otras personas.

7. La gente que se cree por encima de todo

Algunos empleados (y también por supuesto quienes son líderes) se creen ungidos con el don de la omnisciencia y por eso jamás escuchan ni se avienen a hacer preguntas. Creen que no tienen que aprender y se empeñan a ejercer de “maestros” con los demás.

8. Empleados que son tratados como meras piezas de una maquinaria

En las empresas tóxicas los empleados son contemplados como meros objetos a los que hay que exprimir al máximo y en los que no se observa una sola brizna de humanidad. Los trabajadores a los que se les niega su propia humanidad en el trabajo acaban padeciendo estrés, depresión y síndrome de burnout.

Vía: Marketing Directo

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