Loading...
Gestión Empresa

Liderazgo autocrático, ¿tiene ventajas?

El liderazgo autocrático no solo tiene desventajas. Descubre cómo esta forma de liderar puede conducir a un equipo al éxito.

El liderazgo autocrático no suele estar bien visto por los miembros de un grupo de trabajo. El motivo es que el líder suele tomar decisiones que cree correctas -según su criterio-, sin tener en cuenta las opiniones del equipo.

Ahora bien, el grupo necesita sentirse escuchado y que el líder sepa que no siempre sus decisiones serán las más correctas. Es decir, necesita no solo sentirse miembro activo del equipo, sino también tenido en cuenta. Por todo esto, el liderazgo autocrático también es conocido como liderazgo autoritario.

Características del liderazgo autocrático

Está claro que el liderazgo autocrático no funciona para todo el mundo. No obstante, en determinados grupos de trabajo puede ser beneficioso. A continuación, veremos algunas características de este estilo de liderazgo y sus ventajas.

El trabajo es rígido y estructurado

El liderazgo autocrático puede ser muy beneficioso para aquellas personas que tiendan a dispersarse o que suelan relajarse con relativa facilidad. Este tipo de liderazgo fuerza a mantener un determinado ritmo de trabajo. Aunque pueda pensarse que esto resultará contraproducente, lo cierto es que suele mejorar la productividad y el rendimiento. Es una manera diferente de liderar un equipo que puede dar buenos resultados.

“La excelencia de un líder se mide por la capacidad para transformar los problemas en oportunidades”.

-Peter Drucker-

No hay aportación de los miembros del grupo

En ocasiones, esto puede darse debido a que los miembros de un equipo tienden a comunicarse de manera pasiva. No obstante, lo habitual es que el líder priorice sus ideas y decisiones, y no tenga en cuenta las del resto del equipo.

Aunque esto pueda parecer algo negativo, en determinados momentos puede ser una buena opción. Pensemos en los momentos en los que hay que tomar decisiones rápidas y no hay tiempo para discutirlas con el equipo. En estos casos, esto funciona muy bien y agiliza el proceso.

El líder se encarga de lo más importante

Otra característica del liderazgo autocrático es que la persona que lo lleva a cabo, raramente deja en manos de alguien del grupo alguna tarea importante, que requiera de una gran responsabilidad. Esto, en parte, puede ser positivo, ya que el líder se hace cargo de lo grueso del trabajo y evita que el estrés y la presión aumente en el grupo. Esto permitirá que todo fluya de una manera mucho más rápida.

La comunicación es clara

Un aspecto muy positivo del liderazgo autocrático es que la comunicación es muy clara. A los miembros del grupo se les explica las reglas que se deben seguir, los plazos que se tienen que cumplir y cómo se deben hacer las cosas.

De esta manera, se evitan los equívocos y se establecen directrices claras que todos pueden seguir. Lo mejor en un líder es que sepa comunicar de manera efectiva y clara lo que desea. Sin duda, esta es una característica muy ventajosa del liderazgo autocrático.

“La comunicación es una habilidad que puedes aprender. Es como montar en una bicicleta o teclear. Si estás dispuesto a trabajarlo, puedes mejorar rápidamente la calidad de cada parte de tu vida”.

-Brian Tracy-

El líder autocrático

Como hemos podido ver, las características del liderazgo autocrático son diversas y pueden ser de gran ayuda en determinadas situaciones. Por ello, este tipo de liderazgo es muy eficaz en las siguientes situaciones:

  • Grupos pequeños carentes de liderazgo.
  • Situaciones y objetivos muy estresantes.
  • Trabajos repetitivos.

En todos estos casos, este liderazgo busca la productividad y el enfoque en tareas específicas. Sin embargo, no hay espacio para la creatividad. Por este motivo, el liderazgo autocrático no es compatible con áreas de trabajo creativas, sino más bien con aquellas repetitivas y rutinarias.

Existen diferentes tipos de liderazgo que se pueden adaptar a cada equipo de trabajo. No obstante, al igual que hemos visto en este caso, cuando son aplicados en el grupo correcto pueden tener múltiples ventajas. El liderazgo autoritario no debe ser siempre visto como algo nocivo o perjudicial. Si bien es cierto que es mucho más estricto y limita más al equipo de trabajo, en muchos casos es el mejor tipo de liderazgo que funciona.

Raquel Lemos Rodríguez

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.