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Gestión Empresa

¿Por qué una ampliación de capital podría ser perjudicial para una empresa?

Las ampliaciones de capital son mecanismos a través de los cuales una empresa aumenta su capital social emitiendo nuevas acciones y, por tanto, dejando entrar a nuevos accionistas. A priori, se trata de una operación bastante interesante para la empresa pues, por un lado, aumenta su solvencia y, por otro, capta recursos en el mercado que le servirán para acometer nuevas inversiones.

Sin embargo, las ampliaciones de capital no son siempre recomendables e, incluso, pueden ser contraproducentes. Estas operaciones no están exentas de riesgos, pues afectan al porcentaje de capital que se distribuye entre cada uno de los accionistas, tanto los nuevos como los antiguos.

Esta circunstancia, conocida como efecto dilución, se traduce en una participación relativamente menor de los accionistas antiguos dentro del capital de la sociedad. Dicho de otro modo, dado que hay más acciones en circulación, el valor contable de cada título disminuye, lo que perjudica a los accionistas que tenían posiciones dentro del capital social. Además, con la entrada de nuevos socios, los antiguos pierden parte del control de la sociedad sobre el capital.

No obstante, hay determinados mecanismos para evitar estos problemas como los derechos de suscripción preferentes, que no son más que derechos que se otorgan a los accionistas antiguos y que le permiten suscribir acciones nuevas de forma prioritaria y en proporción al valor que tengan el número de acciones que poseen de dicha sociedad. De este modo, se consigue preservar el patrimonio de los socios antiguos.

Eso sí, en una ampliación de capital el valor de la acción desciende de manera alarmante. Y para muestra, un botón: el Banco Santander. Desde 2008 y hasta 2015, intervalo de tiempo en el cual el banco estableció una política de dividendo flexible o scrip dividend, una ampliación de capital encubierta dentro de la política de retribución al accionista, el valor de la acción descendió un 40%.

Por esta razón, las ampliaciones de capital en las empresas tienen que realizarse teniendo en cuenta la pérdida de valor de la acción, que sin duda perjudicará a los accionistas.

Un artículo escrito por Diego Lorenzana

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