Cómo crear una estrategia de contenidos para el COVID-19 (y cualquier otra crisis) en 5 pasos

El coronavirus no ha atrofiado ni mucho menos la fenomenal maquinaria del marketing de contenidos (más bien todo lo contrario). ¿El problema? Que estos momentos las marcas están generando contenido mayoritariamente de manera reactiva (y sin pensar a largo plazo).

Para lidiar adecuadamente con la crisis emanada del coronavirus, las marcas deben adoptar un enfoque proactivo en su plan de contenidos (y también por supuesto en la estrategia solapada a ese plan).

Una estrategia de contenidos (y más si ésta está emparentada directamente con una crisis) no se alumbra lógicamente de la noche a la mañana, pero puede abordarse más fácilmente en 5 pasos, los que disecciona a continuación Richele Black en un artículo para MarketingProfs:



1. Aprender a lidiar con objetivos de negocio necesariamente cambiantes

En una pandemia los objetivos de negocio de la marcas están inevitablemente a expensas de los cambios. En este sentido, antes de alumbrar una estrategia de contenidos es condición sine qua non evaluar concienzudamente tales cambios (y su alcance).

De esta manera el marketing de contenidos discurrirá de manera paralela a los objetivos de negocio de la empresa y no estará enfocado a actividades que en estos momentos resultan secundarias o totalmente innecesarias (por mucho que antes fueran relevantes).

2. Reevaluar las necesidades de la audiencia

En tiempos de crisis las necesidades del cliente son mutables. Y a las marcas no les queda más remedio que pertrecharse de datos para comprender adecuadamente los desafíos y las prioridades a las que se enfrentan actualmente en relación con sus clientes.

Tales datos pueden recopilarse entrevistando directamente a los clientes (tanto ya existentes como potenciales), practicando el denominado «social listening» en las redes sociales o hablando con el departamento de la empresa enfocado a procurar servicio al cliente.

3. Examinar tendencias en el ramo de actividad de la compañía

En momentos de incertidumbre el cambio es la única constante. Razón de más para que las marcas observen de cerca los cambios que tienen lugar en su industria (para lo cual no deben quitar ojo a sus rivales).

Realizar este ejercicio de observación es vital para reajustar los contenidos a las necesidades cambiantes del consumidor y asegurarse de que estos están realmente en sintonía con aquello que más preocupa a su target en estos momentos.

4. Analizar los hallazgos y dar forma a una estrategia basándose en ellos

Una vez concluida la labor de aprovisionamiento de información, llega el momento de examinar con lupa los datos.

En esta fase toca identificar temas y oportunidades de contenido que estén alienados tanto con los objetivos de negocio de la compañía como con las necesidades de su target.

Es el momento de responder a estas preguntas:

– ¿Qué contenido se producirá y compartirá?

– ¿A quién va dirigido específicamente ese contenido?

– ¿Qué espera la audiencia del contenido generado por la compañía?

– ¿Qué resultados logrará la empresa con el contenido producido en sus dominios?

5. Realizar un «brainstorming» para generar contenidos alineados con la estrategia previamente trazada

Es recomendable que en el «brainstorming» estén involucrados empleados de diferentes departamentos de la empresa para que el germen de las ideas sea los más diverso posible.

Hay que asegurarse, eso sí, de que los participantes en la tormenta de ideas cuenten con la información necesaria y el contexto adecuado para aportar ideas (conociendo previamente, por ejemplo, los tipos de contenido en los que la empresa pretende poner el foco).

Vía: Marketing Directo

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