Cómo emprender un negocio, y qué negocio emprender en la “nueva normalidad”

Desde el inicio de la pandemia del COVID-19 han proliferado las noticias que hablan de crisis económica y desaparición de empresas. Sin embargo, el coronavirus también ha propiciado oportunidades de negocio para ciertas actividades. La clave reside en saber no sólo cómo emprender un negocio en los tiempos de la “nueva normalidad”, sino qué negocios emprender y qué condiciones han de reunir estos.

Cómo emprender un negocio, y qué negocio emprender en la “nueva normalidad” es la cuestión clave a resolver. El coronavirus ha traído consigo una crisis mundial de sanidad, una crisis mundial económica, una crisis mundial de carácter social. La desaparición y los serios apuros por los que atraviesan numerosas empresas han dado paso a los ERTE (Expediente de Regulación Temporal de Empleo), a los ERE (Expediente de Regulación de Empleo, sin temporalidad; o sea, los despidos definitivos y la destrucción de puestos de trabajo; el aumento del paro…) y la no renovación de los contratos temporales, el cierre de comercios y tiendas.

Sin embargo, el coronavirus también ha representado, simultáneamente, una oportunidad que se abre a negocios para emprender en determinadas actividades. La clave reside en saber no sólo cómo emprender un negocio en estos tiempos de la “nueva normalidad” que se nos plantea, sino, sobre todo, qué tipo de negocio emprender y qué condiciones han de reunir estos.

Las tres claves de un negocio rentable

En Internet hay un gran abanico de oportunidades de negocios para emprender con posibilidades de éxito. Estos han de reunir tres condiciones básicas y principales para tener dichas posibilidades de triunfo.

En primer lugar, el negocio rentable debe de ser fácil de emprender; en segundo lugar, tiene que ofrecer mucha utilidad a la sociedad que lo rodea, debe de aportar valor y hacer más fácil y cómoda la vida a los usuarios y clientes potenciales, a la población en general; y en tercer lugar, debe de requerir poco tiempo de dedicación, no más de dos horas cada día, según algunos analistas.

Negocios sin tabúes

La “nueva normalidad” que se nos ha venido encima con la pandemia del coronavirus nos exige reciclar nuestro estilo de vida y cambiar la mentalidad acerca de muchos aspectos que dábamos por sentados e inamovibles. Hay que derribar tabúes tales como que un negocio o empresa rentable requiere de un gran tamaño, de numerosas oficinas repartidas por el país y de mucho personal trabajando en su plantilla. Falso. Esto no tiene por qué ser necesariamente así, aunque haya casos en que lo sean.

Un “gran negocio” (entendiendo como “grande” su tamaño, no su rentabilidad) no tiene por qué ser más rentable que un negocio pequeño, a veces unipersonal, sin plantillas, sin oficinas físicas, sin estructuras que siempre representan costes de mantenimiento y de inversión. Éste es el primer paradigma que cambiar. Internet ha dado paso a multitud de oportunidades personales en las que el primer activo es el talento de uno solo y su capacidad para darlo a conocer y para ponerlo en práctica para otros (los clientes).

Un negocio puede triunfar sin tabúes tales como que exige realizar una fuerte inversión para ponerlo en marcha y que requiera dedicarle muchas horas de dedicación. Al contrario, un negocio es tanto más rentable cuanto menos tiempo nos ocupe y más utilidad aporte a su colectivo de clientes potenciales.



Las ideas rentables

Una idea rentable, en especial si estamos hablando de los negocios por Internet, es aquella que responde a dos preguntas fundamentales: primero, qué necesidad en concreto queremos cubrir con ella; a través del producto o del servicio que planeamos ofrecer con el nuevo negocio. Y segunda, cuánta gente hay que necesita este producto o servicio que nuestro negocio se dispone a ofrecer.

Dicho de otra manera, volvemos a la idea fundamental y básica de la utilidad para hacer más fácil la vida a los demás y añadir valor en forma de confort vital a nuestro entorno social, y saber con la mayor precisión posible la demanda potencial que tendrá nuestro negocio; la cantidad de clientes y personas que necesitan el servicio que ofrezcamos y que están dispuestas a pagar un dinero como contraprestación a este servicio o producto nuestro.

Conocer la demanda: Google Adwords

Para poder tener una idea más clara y mucho más precisa sobre la demanda potencial o número de personas que necesitan lo que nosotros ofrecemos, lo más recomendable es utilizar una de las herramientas de búsqueda de palabras claves que está disponible en Internet: Google Adwords.

Google Adwords o Google Ads, es una herramienta que permite saber con precisión cuántas personas y en qué lugares del país, o del mundo (dependiendo de la ubicación geográfica que indiquemos), está buscando específicamente, en la actualidad, el producto o servicio que nosotros vamos a ofrecer.

La cantidad de búsquedas que tiene una palabra clave nos indica cuántas personas necesitan encontrar y obtener este producto o servicio que queremos ofrecer. Por lo tanto, es la herramienta básica para poder saber si nuestra idea de negocio es verdaderamente demandada y hay gente dispuesta a pagar por ella.

Dicho de otra forma, es un indicador esencial para saber si el negocio que planteamos es necesario y, por lo tanto, será rentable.

Otra herramienta: SemRush

SemRush también es una herramienta que nos ayuda a investigar y saber cuáles son las palabras claves con mayor cantidad de búsquedas. La única diferencia es que SemRush es una herramienta de pago, que hace las búsquedas de forma más profesional.

En definitiva, se trata de conocer el estado de oferta de servicio y demanda de dichos servicios en un entorno social. Saber si determinadas actividades están  bien cubiertas o si, por el contrario, han surgido nuevas necesidades que nadie o que muy pocos están en disposición de satisfacer.

El Nuevo Entrepreneur

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