Hasta el viaje más largo comienza con un primer paso

Hijo de marino y amante de la naturaleza, de niño Nacho Dean creció leyendo a Julio Verne y viendo los documentales de Félix Rodríguez de la Fuente. De ellos aprendió su pasión por la exploración y su visión del mundo como un todo. “La naturaleza es el lugar al que pertenecemos, lo que le hacemos a ella nos lo hacemos a nosotros mismos”, reflexiona.

Este naturalista, aventurero y divulgador fue la primera persona de la historia en dar la vuelta al mundo a pie y en solitario, completando un total de 31 países y 33.000 kilómetros en tres años: “Mi objetivo no fue hacer un paréntesis en mi vida, sino abrazarla más intensamente que nunca”, asegura. Años después se propuso otro reto: unir nadando los cinco continentes con el objetivo de lanzar un mensaje de conservación de los océanos. Un hito que completó en la llamada ‘Expedición Nemo’: “El mar es el gran olvidado, se ha encontrado basura donde no llega ni la luz solar”, advierte. Sus expediciones le han servido para visibilizar la degradación del planeta y poner el acento sobre nuestra responsabilidad ante el cambio climático.