He ido a trabajar enfermo durante años como autónomo, pero no soy un superhéroe

No tengo todavía muy claro por qué muchos autónomos se revisten de una épica de superhéroes. Me refiero a la posibilidad de cogerse unos días de baja cuando están enfermos, tienen algún problema de salud, etc. No es raro en este colectivo encontrar alguien que presume de no haberse cogido un día de baja en su vida. Porque ir a trabajar enfermos es bastante habitual en el colectivo, ¿hablamos entonces de superhéroes que pueden con todo? No, simplemente no tienen otra opción por falta de coberturas.

No trabajo, no cobro. Esto es un hecho que muchos autónomos asumen con fatalismo cuando se dan de alta en el RETA. Pero no es realmente así. Se cobra según la base de cotización que se elige. Y aquí la mayoría, alrededor del 85%, lo hacen sobre la base mínima.

Unos ingresos reales muy por encima de la base de cotización

Hablamos de sectores de autónomos que todos conocemos, como taxistas, repartidores, comercios, profesionales, que nunca se cogen una baja leve si están enfermos. Una gripe y fiebre alta, pues pastilla al canto y vamos a trabajar.

¿Tanto perderían si se dan tres días de baja? Pues en este caso, no generan ingresos, pero tampoco están cubiertos, ya que en caso de enfermedad común la Seguridad Social paga a partir del cuarto día, un 60% de la base de cotización.

¿Pongamos una semana sin poder trabajar? En este caso la baja cubre cuatro días, del total, pero muchos prefieren ni siquiera hacer el trámite ya que la cantidad que van a percibir es pequeña y esto les supone más molestias que beneficios les aporta.

Si la base de cotización fuera similar a sus ingresos reales pagarían más, posiblemente algunos mucho más, pero lo que recibirían en estos casos también sería una cuantía más elevada. Si lo planteamos como una enfermedad común pasajera, como la gripe o para muchos el COVID, tal vez muchos piensen que no compensa. Si lo planteamos como una enfermedad grave, prolongada en el tiempo, la cosa cambia.



Y un ahorro inexistente, todos los ingresos son beneficio destinado a gasto

No tendría nada de malo esta opción si aquellos que tienen unos ingresos muy por encima de la base mínima de cotización destinaran una parte de los mismos al ahorro. O al menos contratasen un seguro privado en caso de enfermedad o accidente. Y no todo el mundo en el colectivo lo hace.

Y este dinero se trata como beneficio, destinado a gasto corriente. No importa si hemos tenido un buen año o una año regular. Acaba por gastarse la mayor parte de lo que facturamos. Y cuando surgen contratiempos, hay poco margen para mantenernos a flote.

No tiene nada de malo, hay gente que le gusta vivir al límite. Pero tampoco creo que sea algo de lo que presumir. No me he cogido una baja porque no he tenido un accidente o una enfermedad incapacitante. Como autónomos se corren riesgos, pero estos deberían ir asociados al funcionamiento del negocio, no tanto a nuestra salud o si estamos expuestos a un accidente profesional.