La increíble vida y carrera de Melinda Gates, una de las mujeres más ricas y poderosas del mundo

Melinda Gates es la quinta mujer más poderosa del mundo y la segunda de Estados Unidos, después de la vicepresidenta Kamala Harris, en formar parte de la lista de las 100 mujeres más poderosas del mundo de Forbes.

Ella y su marido, Bill, anunciaron el 3 de mayo sus planes de divorcio después de 27 años casados. Aunque no tienen acuerdo prematrimonial, si dividen a partes iguales su fortuna, Melinda tendría un patrimonio de más de 60.000 millones de euros.

Gates se ha convertido en una de las filántropas más prolíficas del mundo como copresidenta de la Fundación Bill y Melinda Gates, la cual dirigió virtualmente durante los primeros 6 años de funcionamiento. Ahora es copresidenta de la fundación junto a Bill, cargos que ya han anunciado que se mantendrán tras la separación.

Melinda afirmó en un comunicado publicado en Twitter que ella y Bill continúan creyendo en la misión de la fundación y seguirán su trabajo allí.

Además de las iniciativas de educación y atención médica de la fundaciónGates tiene un marcado interés en los problemas de la mujer en todo el mundo. A la vanguardia de su agenda está expandir la disponibilidad de anticonceptivos y concienciar sobre el concepto de pobreza de tiempo, la noción de que las horas de trabajo diario no remunerado, como las tareas del hogar, terminan «robando a las mujeres su potencial».

En 2016, Melinda Gates recibió la Medalla Presidencial de la Libertad, el premio civil más importante en EEUU, de la mano del presidente Obama.

Sigue leyendo para saber más sobre su vida y cómo se convirtió en una de las mujeres más ricas y poderosas del mundo.



Melinda Gates creció en Dallas, Texas. Vivía con su madre, ama de casa, con su padre, ingeniero aeroespacial y con sus 3 hermanos. La familia pertenecía a la parroquia católica romana local.

Sus padres tenían la intención de enviar a sus 4 hijos a la universidad, por lo que el padre de Melinda inició un negocio paralelo de propiedades de alquiler. «Nosotros ayudábamos con el negocio familiar», dijo.

Gates fue la mejor estudiante de su instituto, el Ursuline Academy de Dallas. En 2007, la Fundación Gates donó 5,81 millones de euros para la construcción del Centro Francés de Ciencia, Matemáticas y Tecnología.

Más tarde obtuvo una doble licenciatura en Informática y Economía de la Universidad de Duke y un Máster de la Escuela de Negocios Fuqua de Duke en solo 5 años.

Sin embargo, la dedicación de Gates a sus estudios no le impidió disfrutar también de su vida social. Fue miembro de la hermandad Kappa Alpha Theta Sorority. En una entrevista de 1995, una compañera de dicha hermandad de mujeres la recordaba como absolutamente monógama y reservada en su forma de vestir.

Gates ha sido generosa con su alma mater. Sus donaciones incluyen el Centro Francés de Ciencias, el Programa de Becarios Universitarios y el Programa DukeEngage. También se desempeñó como fideicomisaria de Duke desde 1996 hasta 2004.

Poco después de graduarse, Microsoft contrató a Melinda Gates justo después de que la empresa saliera a bolsa y sus acciones comenzaran a dispararse. Durante su tiempo en la empresa, ocupó el cargo de gerente de proyectos de Microsoft Bob, Microsoft Encarta y Expedia.

En un pícnic de la empresa, Bill, que pronto se convertirá en su exmarido, le preguntó si quería tener una cita con él 2 semanas después. Ella lo rechazó porque no le pareció lo suficientemente espontáneo. Una hora más tarde, Bill le pidió que salieran esa misma noche y ella aceptó. La pareja mantuvo un perfil bajo en el trabajo y pidió a sus compañeros y familiares que respetaran su privacidad.

Según Melinda, un punto de inflexión en su relación fue el primer viaje de la pareja a África en 1993. Durante un paseo por la playa en Zanzíbar, decidieron hacer algo para cambiar la devastación que habían visto. Así nació la Fundación Gates.

En 1994, después de 7 años de noviazgo, Bill y Melinda se casaron en una ceremonia secreta en el hoyo 17 de un campo de golf hawaiano después de una exhibición de fuegos artificiales previa a la boda y la actuación de Willie Nelson. Según las publicaciones, la boda costó 1 millón de dólares (unos 830.000 euros). Su matrimonio ha durado 27 años.

Gates dio a luz a sus 3 hijos en 1996, 1999 y 2002. Aunque no serán pobres, los hijos de Gates no heredarán los miles de millones de sus padres, la mayoría de los cuales irán a la fundación. «Queremos lograr un equilibrio en el que tengan la libertad de hacer cualquier cosa, pero no recibir una gran cantidad de dinero para que puedan no hacer nada», explicó Bill en 2014.

Los hijos de Gates han estado en África varias veces para hacer trabajos filantrópicos. En 2014, Melinda y su hija mayor viajaron a Tanzania para hacer un ‘homestay‘ por primera vez, es decir convivir con una familia local.

El líder de U2, Bono, dijo una vez de Melinda: «Mucha gente como él [Bill] -y yo me incluyo- están furiosos, y nos enfadamos por la pérdida de vidas sin sentido. Lo que necesitamos es una perspectiva más racional para abordar esa clase de problemas. Melinda aporta esa perspectiva».

En 2006, Warren Buffett acordó dar el 80% de su fortuna multimillonaria a la Fundación Gates. Buffett, amigo cercano de la familia, afirmó a ‘Fortune‘ que Bill es «increíblemente inteligente, obviamente… pero en términos de ver el panorama completo, Melinda es más inteligente».

En 2014, Melinda se unió a Bill para un discurso durante la graduación de Stanford. En ese evento, dio consejos a estudiantes y familias sobre la caridad.

En 1995, un artículo del ‘Seattle Times‘ predijo que Melinda llegaría probablemente a dirigir una fundación. Durante los últimos 15 años, ha sido copresidenta de la Fundación Bill y Melinda Gates, una fundación global privada con fondos de más de 33.000 millones de euros.

Actualmente, la filántropa se está enfrentando a una serie de problemas nacionales y mundiales. A pesar de su fe católica, ha trabajado para ampliar la disponibilidad de anticonceptivos para las mujeres, escribiendo en un artículo de ‘Fortune‘ que el control de la natalidad es «demasiado importante para dejar que se convierta en un tema politizado».

Recientemente, ha comenzado una nueva iniciativa para transformar el lugar de trabajo del siglo XXI en uno de inclusión, específicamente centrado en la brecha de salarial de género.

En noviembre de 2016, Melinda Gates recibió la Medalla Presidencial de la Libertad de la mano del entonces presidente Obama, el premio civil más importante en EEUU, por su trabajo en salud y pobreza en su país y en el extranjero.

Sobre su legado, Melinda ha afirmado que: «El día que muera, quiero que la gente piense que fui una gran madre, gran miembro de la familia y una gran amiga. Me preocupo por eso más que por cualquier otra cosa».

Natasha DaileyBusiness Insider
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