La mentalidad adecuada para emprender

Para ser capaces de vivir en el nuevo paradigma laboral de incertidumbre tenemos que estar preparados y hoy queremos que entiendas la importancia de tener la mentalidad adecuada para emprender.

Cuando hablamos de emprender lo hacemos en un sentido amplio. Nos referimos a adueñarte de tu salud, de tu vida profesional, de tu libertad financiera… y no dejarlo en manos de terceros.

Los trabajos fijos van a desaparecer y por eso hoy en día ningún trabajo te garantiza seguridad.

Además, los trabajos nutricionales, los que sólo haces a cambio de dinero, están perdiendo poder adquisitivo. No te decimos que lo tengas que dejar, pero si estás en ese tipo de trabajos recuerda que deberían darte alguna de estas tres cosas: tiempo para poder formarte en paralelo en otra carrera profesional, conocimientos o contactos.

Están perdiendo poder adquisitivo porque nadie quiere pagar más por lo que podría pagar menos. Y en los trabajos nutricionales, normalmente, las personas no son imprescindibles.

Tienes que saber que vamos hacia una sociedad de dos velocidades: personas cada vez más conscientes de su consumo, sus gastos, su propósito… y por otro lado personas más inconscientes.

Y también hay dos velocidades en lo que se refiere a emprender: personas que deciden liderar su vida económica y profesional, y por otro lado personas que no deciden liderar, que se sitúan en la sombra y se dejan llevar.

Emprender es una consecuencia de una mentalidad y unos hábitos determinados. Y los resultados que vas a obtener son consecuencia de los hábitos.



Y ahora queremos darte los cinco hábitos que necesitas implementar para tener esa mentalidad.

Aquello que hacemos de manera recurrente acaba siendo más importante que lo  inteligente que seamos. Primero uno elige el hábito y después el hábito nos termina por transformar.

Quédate bien con estos cinco hábitos que te proponemos porque van a hacer que tu mentalidad emprendedora sea la adecuada:

  1. Kaizen, mejora constante: no ser tú mismo, ser mejor. Pensar que hemos alcanzado algo es el principio de problemas futuros. Cada meta es el punto de partida del siguiente trayecto. Hay una fuerza de la naturaleza que nos lleva constantemente a estar en desarrollo. Ser tu mejor versión todo el rato y, si no lo eres, haz como si ya lo fueras.
  2. La excelencia, no competir: salvo con uno mismo, con tu yo de ayer para ser mejor hoy. Vivimos en un mundo de comparación, pero tienes que entender que cada ser humano ha venido a transitar un camino y no tiene sentido compararse con el camino de otro. Tu energía tiene que estar puesta en construir tu vida. La competición y la comparación son dos hábitos que destrozan tu mentalidad emprendedora. La clave está en entender que dentro de ti hay una lucha entre abundancia FM y escasez FM, y que aquella a la que le pones el foco es la que ganará. Compararnos nos aleja de nuestra esencia única. La autenticidad no tiene competencia posible, eres incomparable.
  3. Utilizar las palancas: eliminar el esfuerzo. Vivimos dominados por el “síndrome del examen tipo test», nos creemos que lo tenemos que saber todo, tener todo el conocimiento, el tiempo, el dinero, etc. Las personas de éxito usan palancas para llegar más lejos. Hay un camino más fácil, sin tanto esfuerzo también se pueden conseguir resultados en la vida.
  4. Acostumbrarse a tomar decisiones difíciles: nos permite tener una vida fácil. Cuando tomamos la decisión difícil en el momento adecuado no nos da problemas en el futuro, si no la tomamos se termina enquistando. La clave es fluir de acuerdo a nuestros valores, cuando lo hacemos desde ahí la vida se termina haciendo fácil, lo contrario es vivir desde la inconsciencia. Delega las decisiones que no son tan importantes o no gastes demasiado tiempo en ellas.
  5. Mejora tus contextos: elige contextos que te ayuden a desarrollarte, a convertirte en mejor persona. Rodéate de personas que saben más que tú, sitúate en contextos que te estimulen, de alta vibración, de belleza. Contextos donde tu desarrollo sea posible. Y si ahora mismo no puedes situarte en ese contexto, visita de manera recurrente el contexto en el que te gustaría estar.

Te invitamos a poner en práctica estos cinco hábitos para tener una mentalidad emprendedora adecuada.

¡Gracias por leerlo y compartirlo!

El Equipo de Instituto Pensamiento Positivo.