Ni tan verdes ni tan activistas: desbaratando 5 mitos sobre la Generación Z

A los jóvenes adscritos a la Generación Z se les endilga a menudo la etiqueta de holgazanes y egocéntricos, los mismos adjetivos calificativos con los que eran confrontados, por otra parte, los millennials, la Generación X y los «baby boomers» en sus tiempos mozos. Las críticas a los más jóvenes tienden a ser invariablemente las mismas, aunque aquellos que son aguijoneados con idénticos reproches están en realidad lastrados por no pocas diferencias entre sí. Es evidente, al fin y al cabo, que la Generación Z es bastante distinta de la Generación del Milenio, que a su vez camina por derroteros diferentes a los transitados otrora por la Generación X.

Quizás lo que mejor define a los centennials es que se han criado a los pechos de la era de la policrisis (el cambio climático, la inflación, la pandemia y la invasión de Ucrania). Y son esas múltiples crisis con las que la Generación Z ha tenido que bregar y sigue teniendo que bregar en el presente las que han terminado dando forma a su vida e impactando en su manera de ver el mundo.

En torno a la Generación Z bate furiosamente las alas toda una plétora de mitos que como su propio nombre indica están anclados sobre todo y todo en la fantasía (en vertiente más estereotípica) y no tanto en la realidad.

Consciente de la sobreabundancia de mitos que aletean en torno a la Generación Z, Ipsos ha emprendido un estudio en el que confronta las ficciones y las realidades nacidas del vientre de esta generación:

Mito 1: la mayor preocupación de los centennials es hacerse virales en las redes sociales

Muchos creen que los problemas que con más dureza flagelan el alma de los jóvenes adscritos a la Generación Z son pensar en el próximo vídeo que van a publicar en TikTok o no perder ripio de los últimos bailes virales que emergen en esta plataforma.

La realidad es, sin embargo, mucho menos frívola. Y lo cierto es que la Generación Z está fuertemente baqueteada por los problemas de salud mental, que están íntimamente emparentados con los tiempos tumultuosos que le ha tocado vivir.

El 44% de los centennials confiesan que están afrontando o han afrontado recientemente una situación personal complicada que no podían solventar por sí mismos. En cambio, entre los «baby boomers» esta proporción se reduce a apenas un 25%.

En esta misma línea, el 43% de los jóvenes que por edad pertenecen a la Generación Z admiten haber experimentado recientemente un evento estresante o perturbador que les ha impedido sentirse bien con sus propias vidas. Entre los «baby boomers» este porcentaje se desploma hasta el 30%.

Mito 2: las redes sociales son el altar de la Generación Z

A la Generación Z se la acusa a menudo de arrodillarse frente al altar de las redes sociales y de estar completamente emancipada de la espiritualidad y la religión (que sí juegan, por el contrario, un rol mucho más notable en las generaciones inmediatamente precedentes).

La realidad es que, pese a que el 31% de los centennials reconocen no acudir nunca a lugares de culto, el 59% asegura creer en Dios (frente al 55% de los «baby boomers»). El 59% de la Generación Z cree asimismo en el cielo (frente al 41% de los «boomers»). Y el 49% el 48% tiene asimismo fe en la existencia del infierno y el demonio respectivamente, en los que solo creen, por el contrario, el 28% y el 29% de los «boomers».

Mito 3: la Generación Z es la más activista

Los centennials tienen fama de activistas y no tienen supuestamente miedo de reprender en público a las generaciones precedentes para afearles sus comportamientos sexistas (tanto en la red de redes como en el mundo real).

Un informe emprendido por Ipsos con motivo del Día Internacional de la Mujer concluye que los jóvenes adscritos a la Generación están particularmente prestos a definirse a sí mismo como feministas. Así lo hace el 45%, frente al 35% de los «baby boomers».

Sin embargo, y pese a identificarse como feministas, a los centennials parece costarles pasar a la acción. El 48% admite tener miedo de alzar la voz y abogar públicamente por la igualdad de derechos de las mujeres. En cambio, apenas el 23% de los «baby boomers» expresa idéntico temor.

Mito 4: las apps de citas son como una segunda casa para los centennials

Se supone que la Generación Z invierte muchísimo tiempo en las apps de citas haciendo alegremente «swipe» en busca de potenciales parejas sexuales y románticas.

Los centennials han crecido en una era en la que las citas pueden conseguirse rápidamente a través del smartphone y no hay que tomarse la molestia de conocer gente en el mundo real. Así y todo, las infinitas opciones que la Generación Z tiene a su disposición en el plano romántico no se traducen necesariamente en relaciones sentimentales más satisfactorias.

El 73% de los centennials dicen sentirse amados (frente al 80% de los «boomers»). Y solo el 59% de los jóvenes pertenecientes a la Generación Z confiesan sentirse satisfechos con relaciones sexuales y románticas (frente al 68% de los millennials, el 62% de la Generación X y el 61% de los «boomers»).

Mito 5: la Generación Z está muy comprometida en la lucha contra el cambio climático

Como si fueran clones de la célebre activista sueca Greta Thunberg, los centennials creen supuestamente a pies juntillas en la necesidad de emprender cambios drásticos para parar los pies al cambio climático.

Aunque la Generación Z tiene la vitola de ser la más verde, lo cierto es que una cuarta parte de los centennials se muestra bastante pesimista a la hora de emprender acciones en favor de un mundo que contemplan como ya herido de muerte por el cambio climático.

El 26% de la Generación Z no ve ningún sentido en el hecho de introducir cambios en su propio comportamiento para luchar contra el cambio climático. Esta proporción se reduce, por el contrario, a un 20% en el caso de la Generación X y a un 17% en el caso de los «baby boomers».

Esther Lastra

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