Redacción SEO: Cómo escribir contenidos que posicionan

Los contenidos de una web pueden convertirse en un importante factor de posicionamiento si se trabajan mediante la redacción SEO.

A lo largo de los años que llevo en el mundo del SEO he podido comprobar cómo aplicando determinadas acciones a la redacción de contenidos éstos pueden llegar a posicionar una página.

Eso sí, no te voy a engañar: necesitas tener algunas nociones mínimas de SEO para poder comprender cómo funciona este método, aunque no es necesario que profundices en ello o que conozcas detalles demasiado técnicos al respecto.

La práctica continua y el esfuerzo te hará dominar poco a poco esta forma de escribir y te permitirá aumentar el valor de tus contenidos.

¡Vamos a ello!

¿Por qué es útil saber redacción SEO?

Lo primero que me gustaría explicar es qué entendemos exactamente por redacción SEO.

La redacción SEO es la redacción de contenidos orientados al posicionamiento, es decir, que mientras escribes tienes ese objetivo en mente, aparte de los habituales de ofrecer información, vender un producto, promocionar un servicio…

Por eso también es importante que distingas la redacción SEO del Copywriting.

  • La redacción SEO busca posicionar
  • El Copywriting busca persuadir.

Y cuando combinas ambas técnicas, consigues textos realmente poderosos. Pero de eso hablaremos más adelante.

El principal beneficio de la redacción SEO es que te permite escribir textos con los que posicionar en Google y otros buscadores por lo que, si dominas esta técnica, obtendrás una gran ventaja por delante de tus competidores.

Esto significa también que, si te dedicas profesionalmente a la redacción de contenidos o estás en camino de ello para convertirlo en tu modo de vida, podrás ofrecer un plus en tus textos gracias a la redacción SEO y, por lo tanto, cobrar más.

La redacción SEO supone un pequeño escalón respecto a la redacción de contenidos habitual y por eso cada vez está siendo más valorada en entornos profesionales y también por webmasters que buscan alguien que escriba los textos de su web.

Sin embargo, antes de llegar a ello, tendrás que practicar y comprobar que realmente eres capaz de escribir textos que posicionen a través de la redacción SEO.

A lo que me refiero, lector, es que no puedes “convertirte” en redactor SEO de la noche a la mañana sino que tendrás que aplicar distintas técnicas, practicar y medir resultados para poder presentarte como tal.

Yo mismo he redactado y practicado durante años para aprender todo lo que sé ahora, pues en aquella época los redactores no teníamos información tan accesible como la que existe en la actualidad.

Veamos cuáles son los pasos que debes seguir para escribir textos que posicionen.

Paso a paso en la redacción SEO

Antes de empezar a explicarte cuál es el camino que debes seguir, he de insistir en que no hace falta ser un experto en SEO para aplicar estos pasos.

Solo debes comprender algunos conceptos básicos y aplicarlos a la redacción de la forma que te voy a decir para que orientes tus contenidos hacia el SEO y empiecen a posicionar.

Cuando empecé a dar mis primeros pasos como redactor me hubiera gustado disponer de un curso de redacción SEO para haber aprendido estos factores desde el primer momento.

No solo me hubiera permitido cobrar más por mis servicios sino que mis primeros textos hubieran ganado en visibilidad.

Por eso, quiero compartir contigo en este post las principales cosas que debes conocer para implicarte en la redacción SEO y ayudarte a mejorar tus textos.

Investigar las palabras clave

Toda acción SEO debería comenzar por un keyword research y en el campo de la redacción SEO también es así. Consiste en hacer una búsqueda de palabras clave para saber hacia dónde vas a dirigir tu texto.

Para ello solo tienes que utilizar tu herramienta habitual para analizar keywords, introducir la palabra clave de tu interés y tomar nota de los resultados.

No tienes que hacer uso de absolutamente todas las palabras clave que te sugiera la herramienta: escoge las que tengan relación con el contenido que vas a escribir y fíjate también en las que tengan cierto volumen de búsquedas.

Presta una especial atención a las keywords long tail, es decir, las palabras clave formadas por un mínimo de tres palabras.

Aunque verás que tienen un menor volumen de búsquedas en la mayoría de los casos, también son más fáciles de posicionar porque hay menos competencia.

Por ejemplo, si intentas posicionar textos usando de palabra clave “perros pequeños” tendrás más dificultades que si te lanzas a por “perros pequeños de pelo corto”, por ejemplo.

Una vez que tengas tu lista de palabras clave deberás incluirlas en el texto pero sin abusar de ellas ya que le quitaría naturalidad al texto, algo que el lector va a percibir y que podría hacerle abandonar la página.

Confirmar la intención de búsqueda

Este es el punto que tienes que tener claro desde el primer momento: ¿qué es lo que está buscando el usuario?

Tu trabajo consiste en ofrecerle lo que quiere y para ello tienes que estar seguro de lo que es.

Aunque puede parecer obvio, es más fácil de lo que crees desviarse de lo que realmente está demandando el usuario.

Una forma de detectar qué es lo que quiere el usuario es preguntarte el porqué de su búsqueda. ¿Quiere información? ¿Necesita comprar algo? ¿Está en busca de algo muy concreto?

¡Cuidado, lector! No es lo mismo buscar información acerca de distintos tipos de gafas de sol que buscar dónde comprar unas gafas de sol.

Aunque ambas búsquedas se centran en las gafas de sol, la intención del usuario no es la misma.

Existen cinco tipos de intención de búsqueda:

  • Informativa. El usuario busca información acerca de un tema. Por ejemplo, qué comen los ratos, de qué está hecho el poliéster, en qué año empezó una guerra…
  • Navegacional. El usuario sabe a qué web quiere ir pero prefiere buscar en Google el nombre en vez de escribir la URL. Por ejemplo, busca “camisetas Zara” en Google para hacer click en la URL en los resultados de búsqueda.
  • Comercial. El usuario está pensando en comprar algo pero necesita información al respecto. Por ejemplo, cuáles son las mejores raquetas de tenis, la mejor peluquería de Valladolid, comparativas entre marcas de crema hidratante…
  • Transaccionales. El usuario ya sabe lo que quiere comprar así que lo busca directamente con esa intención en mente. Sus búsquedas son “comprar jersey de cuello alto”, “precio zapatos de piel”, “balones de fútbol baratos”…
  • Locales. El usuario está buscando un sitio geográfico concreto. Por ejemplo, quiere saber cómo llegar a un lugar determinado o la calle en la que se encuentra un restaurante o cualquier negocio.

No debes mezclar en un mismo contenido distintas intenciones de búsqueda porque Google no sabrá cómo catalogarlo y no lograrás que ese texto posicione de forma correcta.

Por eso es tan importante aprender a distinguir qué pretende obtener el usuario con su búsqueda.

Por ejemplo, si la intención de búsqueda es “qué come el león africano” no tiene demasiado sentido que en ese contenido expliques las costumbres del león africano, aunque entre ellas hables de lo que come.

También puedes orientarte gracias a los resultados de búsqueda de Google.

Tras introducir la palabra clave verás cuáles son las webs que el buscador está posicionando: esas son las que, al menos en principio, están satisfaciendo la intención de búsqueda.

Céntrate en ofrecerle al usuario lo que está buscando y no tendrá que irse a otros sitios.

Elaborar la estructura del post

Un texto bien estructurado es un texto que se entiende bien y que es cómodo de leer.

Además, crear una estructura adecuada de tus contenido servirá para que el usuario pueda saber de un vistazo qué es lo que va a encontrar y también será una guía para los robots de Google.

Esto favorecerá el posicionamiento de tu contenido siempre que lo ejecutes de la forma correcta.

Por lo general la estructura de un post se elabora utilizando los títulos o encabezados H1, H2 y H3, aunque si el texto lo requiere puedes colocar aún más niveles hacia abajo.

Estos títulos siguen una jerarquía que debes respetar conforme estructures tu texto.

Es decir, si pones como H2 “Partes de un motor de coche”, sería lógico si colocas estas diferentes partes como H3, por ejemplo.

Debes incluir la palabra clave en el H1, ya que es el encabezado principal de tu contenido, y por la misma razón debe reflejar con claridad la intención de búsqueda.

Después, puedes añadir alguna vez más la palabra clave en el resto de encabezados pero sin abusar de ello y siempre manteniendo la naturalidad.

Procura que en esos encabezados aparezcan palabras con relación semántica respecto al tema del que estás escribiendo y también sinónimos de la keyword principal.

Revisar la semántica, la gramática y la ortografía

Es básico que tu texto tenga una gramática y una ortografía perfectas. Quizá estés pensando qué tiene esto que ver con el SEO.

Pues bien: la experiencia de usuario está directamente relacionada con el SEO.

Si un usuario se encuentra con un contenido descuidado con faltas de ortografía y errores gramaticales lo más seguro es que no vuelva.

Google se percatará de ello y te hará bajar puestos poco a poco ya que interpretará que tu contenido no es del agrado de los usuarios.

Siendo redactor lo más seguro es que no suelas cometer errores ortográficos y que cuides tu gramática pero aún así te recomiendo revisar más de una vez tus contenidos antes de darlos por terminados.

Los errores tipográficos son muy frecuentes, en especial cuando se escribe deprisa, y además, algunos no son detectados por los correctores de los procesadores de textos, de los cuales tampoco te puedes fiar al 100%.

Créeme: un solo error que te haya pasado desapercibido por revisar con prisas o incluso por no revisar te puede llegar a costar un cliente y una mella en tu reputación como redactor SEO.

En cuanto a la semántica, úsala para poder ofrecer un texto con un vocabulario enriquecido a tus usuarios y también para que Google tenga un contexto de tu contenido.

El buscador es capaz de reconocer grupos de palabras relacionadas con una misma temática así que, cuanto más variada sea la semántica de tus textos, mejor comprenderá su sentido.

Es decir, si estás escribiendo un contenido en torno a la keyword “receta de tarta de chocolate” lo normal es que aparezcan en él términos relacionados con ella como, en este caso, chocolate, harina, huevos, azúcar, fundir el chocolate, decorar la tarta, etc…



Mejorar el aspecto visual con la maquetación

Aquí vuelvo a hacer hincapié en la experiencia de usuario. Si le presentas un texto demasiado denso, con párrafos largos, sin contenido destacado de ningún tipo…

Lo más probable es que se largue a otro sitio web.

De hecho, no tienes más que ponerte en la piel del usuario para comprender este paso a la perfección.

¿Qué haces cuando llegas a una web con párrafos interminables de texto plano, sin imágenes, sin espacio, sin absolutamente nada más que un montón de palabras?

Sí, el 99% de las veces te marcharás a buscar la información que querías en otro sitio donde te la presenten de una forma más asequible y atractiva.

Te dejo algunos elementos de maquetación que deberías usar para mejorar el aspecto de tu texto:

  • Tabla de contenidos. Se trata de un índice inicial generado de forma automática tomando de base tus encabezados y que incluye link directo a cada uno de ellos.
  • Negritas para destacar conceptos o frases importantes. Permitirán que cuando el usuario haga un primer barrido visual del texto sus ojos se detengan en las palabras que le indicarán de qué va el texto y si es lo que está buscando.
  • Listas. A la hora de enumerar elementos o explicar un proceso, por ejemplo, recurre a las listas para que el usuario disponga de la información ordenada y pueda comprenderla más rápido.
  • Citas. La opción de “citar” o “quote” no solo se puede usar para reproducir las palabras de otra persona o mencionar texto de otro sitio. También es útil para destacar determinadas partes de tu contenido.
  • Tablas. Según el contenido de tu texto una tabla puede ayudar a que el usuario tenga disponible la información de un vistazo y de forma que pueda relacionar unos datos con otros fácilmente.
  • Imágenes y videos. Incluye fotos y videos que tengan relación con tu contenido y que aporten información extra.

No tienen por qué aparecer siempre todos estos elementos pero tenlos en cuenta para darle un mayor dinamismo a tus contenidos.

En este aspecto te recomiendo el plugin Ultimate Shortcodes para WordPress ya que ofrece multitud de opciones de maquetación y en apenas unos clicks te ayudará a darle otro aspecto a tus textos.

WordPress cuenta con algunas opciones nativas que te pueden resultar de utilidad como las tablas, las negritas o las citas pero este complemento amplía y diversifica aún más las opciones.

Sin embargo, existen otros plugin que puedes utilizar con este fin o incluso, si tienes los conocimientos suficientes, podrías tirar de código para crear tus maquetaciones.

No incluyas estos elementos de cualquier forma: recuerda que la maquetación tiene que tener sentido respecto al contenido para que realmente aporte valor al usuario.

Conclusiones

Como ves, la redacción SEO no solo consiste en escribir contenidos sino en incluir todas estas técnicas que facilitarán el posicionamiento de esos textos.

Además de practicar mucho, te recomiendo analizar detenidamente las SERPs para entender cómo procesa Google la intención de búsqueda y de qué manera posiciona las webs según el tipo de búsqueda que haga el usuario y el contenido que ofrecen.

Ahí es donde vas a encontrar el campo de batalla y donde vas a aprender de verdad cómo funciona la redacción SEO y cómo se fusionan las preferencias de los usuarios y el algoritmo de Google para organizar los resultados de búsqueda.

Puedes añadir aún más potencia a tus contenidos SEO si además tienes formación en copywriting ya que esto último te ayudará a crear textos ágiles y dinámicos que enganchen al lector, además de ofrecerle aquello que busca.

Piensa que un contenido bien escrito y con información veraz puede pasar desapercibido si no tiene la capacidad de atraer al lector y de hacer que siga leyendo.

Las palabras cada vez tienen más valor en el mundo del posicionamiento web así que formándote como redactor SEO estarás preparándote para dar un paso más en una profesión en auge.

Si ya tienes claro que quieres comenzar a posicionar tu contenido en los primeros puestos, ¡ánimo!, con una buena base, como un curso de redacción SEO y mucha constancia, solo es cuestión de tiempo conseguirlo.

Un artículo escrito por ,

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