Un pueblo de 150 habitantes revive gracias a los negocios de cinco mujeres emprendedoras

En un entorno donde la despoblación ha ido vaciando las calles y bajando las persianas de los negocios, cinco autónomas se han conjurado para detener esta inercia y reactivar la zona.

En plena serranía de Guadalajara, a las puertas del Parque Natural del Alto Tajo, se levanta Villanueva de Alcorón, un municipio que apenas cuenta con 150 habitantes censados. Pero les faltaban muchos servicios que, poco a poco, están recuperando con proyectos que van desde la hostelería y el turismo sostenible hasta la construcción.

“No queremos que Villanueva desaparezca del mapa”, afirmaron Bea, Encar, Cosmi, Yolanda y Sara en un comunicado. “Queremos visibilizar que la vida en los pueblos es posible, para todas las personas que buscan un entorno más humano, proyectos con sentido y una conexión real con la tierra”.

Un pequeño hostal para alojar a senderistas y promover los encuentros culturales

Yolanda es la responsable del Hostel Villanueva, un espacio que ha transformado en mucho más que un alojamiento. Además de hospedar a senderistas y amantes de la naturaleza, el lugar se ha convertido en un punto de encuentro cultural y social.

Cada huésped que pasa por allí se lleva, en sus propias palabras, “un pedazo de Villanueva de Alcorón en la mochila y deja nuevas historias y energía para la comunidad”.

“Quería que la gente conociera Villanueva de Alcorón y que tuviera un lugar donde quedarse, disfrutar y sentirse parte del pueblo”, explicó a este medio.

Su objetivo es consolidar su pequeño negocio como puerta de entrada al Alto Tajo y mantener un flujo constante de visitantes durante todo el año.

Un pajar rehabilitado permite alojar a los turistas de forma sostenible

Encar, nacida y criada en el pueblo, decidió rehabilitar un antiguo pajar familiar y convertirlo en Cueva Jumento, un alojamiento rural sostenible que combina arquitectura tradicional, historia y respeto por el entorno. Este proyecto, que para ella es “un sueño hecho realidad”, se ha convertido en un pequeño emblema de la zona.

“Siempre quise hacer algo por y para mi pueblo, el lugar que me vio nacer”, señaló. Su meta es posicionar la cueva como referente provincial de turismo sostenible y demostrar que la España despoblada puede reinventarse.

“Mi objetivo es que cada persona que pase por aquí se lleve un pedazo de Villanueva en el corazón”, añadió.

Una empresa de servicios que también levanta edificios

En 2022, Sara puso en marcha Servicios Esenciales SG, una empresa de construcción y servicios básicos. Su misión va más allá de levantar edificios: busca cubrir necesidades fundamentales para mantener viva la comunidad. Procedente de una familia ganadera, valora la libertad y la cercanía del mundo rural.

“Aquí, una idea puede convertirse en realidad si todos remamos en la misma dirección”, manifestó. Esa filosofía de colaboración le ha llevado a implicarse en proyectos comunitarios más allá de su empresa.

Con raíces y afecto por la tierra, quiere que su negocio sea un motor de empleo y desarrollo local.

El Bar Los Cerrillos reabrió como un “salón para todos”

Cosmina, a la que todos llaman Cosmi, llegó desde Rumanía y encontró en Villanueva su lugar en el mundo. Decidió reabrir y dar un nuevo aire al Bar Los Cerrillos, combinando la gastronomía española con recetas de su país. “Un bar en un pueblo pequeño es como el salón de casa para todos”, comentó.

En una comarca marcada por la despoblación, su local se ha convertido en el corazón social de la comunidad y en parada obligada para senderistas y amantes del Alto Tajo. “Quiero que este sea un lugar donde vecinos y visitantes compartan mesa, conversación y tradiciones”, sostuvo

Villanueva de Alcorón ya no se quedará sin gasolina gracias a Green Oil 24H

Otra de las iniciativas de estas cinco emprendedoras nació, precisamente, en el bar de Cosmi, como ya relatamos en este medio. Al ver que muchos viajeros paraban buscando una gasolinera, Bea apostó por reabrir Green Oil 24H, una estación de servicio rural cerrada durante dos décadas. Hoy, abastece a vecinos, empresas y viajeros, y representa un servicio esencial para la comarca.

“Aquí cada servicio cuenta; sin ellos, los pueblos se apagan”, mantuvo. Con su proyecto, quiere demostrar que la recuperación de infraestructuras básicas es clave para fijar población. “Quiero que la gente vea que aquí también hay futuro, y que encendamos entre todos el motor de Villanueva”, resumió.

Las iniciativas de los autónomos pueden devolver el pulso a la España vaciada

A esta historia se suman apoyos como el de Lorena Marco, fotógrafa con raíces en el pueblo, que ha retratado el espíritu de estas iniciativas para darles mayor visibilidad, y Eloisa Noain, que desde Madrid ha colaborado con el proyecto.

El resultado es un ejemplo inspirador de cooperación y visión compartida. Una demostración de que, con compromiso y trabajo conjunto, la España rural puede volver a latir.

Estas cinco emprendedoras terminaron haciendo un llamamiento “para que mujeres, jóvenes y profesionales dispuestos a ser parte del renacimiento rural” pero también lanzaron una petición para que “administraciones y medios apuesten por visibilizar estos modelos de desarrollo que están cambiando la España olvidada”.

Eva Salamanca