Los ingenieros de Silicon Valley bromeaban con que fichar por LinkedIn era como prejubilarte, pero luego llegaron los despidos y la dura realidad

Los ingenieros de Silicon Valley bromeaban con que fichar por LinkedIn era como prejubilarte, pero luego llegaron los despidos y la dura realidad

Cuando LinkedIn pidió a principios del año pasado a los directores de ingeniería que eligieran a los trabajadores con peor rendimiento para someterlos a planes de mejora del rendimiento, a muchos les pareció el fin de una era en la empresa.

«Parecía haber un cambio hacia lo que algunas personas consideraban un enfoque hostil hacia la plantilla, en el que se suprimían ciertos beneficios y ventajas para nuestras comunidades», explica un responsable de ingeniería al que se le pidió que clasificara a los miembros de su equipo.

Ese manager perdería su puesto de trabajo, al igual que otros 136 directores de ingeniería despedidos por LinkedIn en octubre en el marco de una profunda reducción de plantilla que afectó a 700 personas, la primera que tuvo un impacto directo en los equipos de ingeniería. Anteriormente, en mayo, la empresa había despedido a 716 trabajadores de ventas, operaciones y soporte.

Business Insider ha hablado con otros 13 actuales y antiguos empleados, que han manifestado que los recortes de plantilla se han producido tras un rápido proceso de ajuste en la empresa y un cambio drástico respecto a la LinkedIn del pasado. Estos empleados han solicitado el anonimato ya que no tienen autorización para hablar con los medios de comunicación, pero BI ha verificado sus identidades.

Al igual que otras empresas tecnológicas, LinkedIn y sus empleados se beneficiaron de una década de ZIRP, es decir, un contexto de tipos de interés cero que condujo a elevadas valoraciones tecnológicas, lo que dio lugar a grandes salarios y espléndidas prestaciones. Los efectos se vieron agravados por el COVID-19, ya que millones de personas pasaron la mayor parte de su tiempo conectadas a internet durante los confinamientos.

Pero entonces se terminó la era ZIRP. La inflación se instaló en la economía. Los tipos de interés se dispararon. Se calcula que casi medio millón de empleados han perdido su empleo en empresas tecnológicas en los dos últimos años. Satya Nadella, CEO de Microsoft, la empresa matriz de LinkedIn, afirmó en una nota de enero de 2023 que las empresas recortarían el gasto digital.

El impacto de este cambio se sintió en todas las grandes empresas tecnológicas, pero fue especialmente impactante en LinkedIn, que era conocida por lo que algunos llamaban una cultura de «rest and vest», que podría traducirse por algo como «descansar y recoger los frutos».

«Durante años, hubo una semibroma de que algunas personas en las grandes tecnológicas iban a LinkedIn para jubilarse», explica un actual ingeniero a BI. «En el pasado era muy raro que te despidieran o dejaran ir en LinkedIn».

Ahora, según otro trabajador actual: «Seguimos teniendo una posición de privilegio en el sector, pero para lograr el mismo nivel de crecimiento que hemos tenido en el pasado, hay que trabajar más. Ya no es fácil triunfar».

«Creo que esos factores de estrés se han trasladado a los empleados», añade el trabajador.

En medio de un año de transformación para la red social, la portavoz de LinkedIn, Nicole Leverich, afirma que la empresa ha seguido dando prioridad a sus empleados.

«La cultura y los valores de LinkedIn siguen siendo nuestra ventaja competitiva, especialmente ahora que venimos de un año récord en el que nuestro talentoso equipo se ha unido para transformar la forma en que 1.000 millones de personas utilizan LinkedIn para aprender, vender y ser contratadas», señala Leverich en un comunicado enviado por correo electrónico. «Y aunque estamos adaptando nuestra forma de trabajar para hacer frente a nuevas oportunidades, nuestra prioridad número uno es siempre nuestro talento».

Los días dorados del crecimiento

A algunos trabajadores de LinkedIn les gusta evocar lo que un ingeniero llama los «días dorados».

Después de que la red profesional fuera adquirida por Microsoft en 2016, el crecimiento anual de sus ingresos fue de dos dígitos. Parte de ese crecimiento coincidió con la pandemia, cuando muchos de los usuarios más enganchados de LinkedIn estaban atrapados en casa, en sus portátiles y buscando un nuevo trabajo.

Para los empleados, los beneficios eran abundantes e incluían comida sin límite para el personal y sus acompañantes, un presupuesto para gastos de ánimo de 75 dólares por empleado cada trimestre, un generoso sistema de recompensas y un día extra al mes para reponer fuerzas.

«Cuando entré, uno de mis mentores me dijo: ‘Bienvenido a tu trabajo de prejubilado'», cuenta a Business Insider un empleado que lleva varios años en la empresa.

«Nunca intentábamos desarrollar la tecnología más novedosa ni estar a la última y, como resultado, trabajar allí significaba que no estabas intentando conseguir cosas. Si lo estuvieras, estarías intentando entrar en Google o Apple», explica esta persona.

Más estrictos

Los «días dorados» llegaron oficialmente a su fin a principios de 2023, según algunos trabajadores, y culminaron con despidos a finales de año.

El pasado mes de febrero, los directores de ingeniería recibieron instrucciones de colocar a cerca del 10% de sus subordinados en planes de mejora del rendimiento, denominados «PIP» por sus siglas en inglés, según han declarado nueve de los actuales y antiguos empleados con los que ha hablado Business Insider. Los PIP son cada vez más comunes en las grandes empresas tecnológicas y pueden ser un paso previo al despido.

Leverich asegura que la empresa nunca dio a los gestores el mandato de poner a un determinado porcentaje de empleados en un PIP. La portavoz se negó a comentar si el número de empleados colocados en PIP ha aumentado en el último año.

LinkedIn califica a sus trabajadores en una escala del uno al cinco, según explican siete trabajadores a BI. Un cinco significa que el trabajador está superando las expectativas, mientras que un uno o un dos es una oportunidad para que un manager ponga al individuo en un PIP, dicen.

Antes de 2023, los trabajadores podían obtener un «tres fácil» si tenían una buena relación con su jefe, afirma un antiguo director de ingeniería.

Ahora esos trabajadores reciben calificaciones de uno y dos, afirman dos antiguos managers.

«Nos dijeron que encontráramos gente a la que poner en PIP», asegura un antiguo director de ingeniería. «Tuve que encontrar a dos personas de mi equipo para ponerles un dos. Nadie era un dos, pero tuvimos que forzar para poner a alguien un dos».

Un actual responsable de ingeniería añade que los objetivos de las evaluaciones de rendimiento han cambiado. «En este nuevo entorno del último año, el tres da más miedo que antes, porque ahora la amenaza de los PIP es viable», añade.

El cambio se hace eco de los cambios en Microsoft, la empresa matriz de LinkedIn. En 2023, Microsoft introdujo un nuevo sistema de calificación de los empleados sólo visible para los gestores, según adelantó BI. También se pidió a los jefes que limitaran el número de trabajadores que alcanzaban la máxima puntuación. En ese momento, un portavoz de Microsoft afirmó que no había ningún requisito para que los managers dieran a los empleados una clasificación inferior.

Cuatro trabajadores de LinkedIn relatan que unos meses después de que la compañía comenzara a poner a más personas en PIP, el vicepresidente senior de ingeniería de LinkedIn, Mohak Shroff, dijo al personal en una reunión general que LinkedIn planeaba cambiar su cultura de ingeniería para ser más ‘peleones’ y adoptar el mantra de «moverse rápido y romper cosas».

«Ser ‘peleones’ se convirtió en una broma interna», comenta un ingeniero.

También se redujeron los pluses. Durante la pandemia, la empresa introdujo los «días de relax», un viernes al mes en el que no había reuniones y los empleados podían elegir cómo pasar el día. Algunos trabajadores dicen que podían dedicar el día a actividades de ocio. En la actualidad ya no existe este beneficio, según han explicado cuatro personas a BI.

El crecimiento de los ingresos de LinkedIn también se estaba desacelerando. En el ejercicio fiscal 2022, los ingresos de LinkedIn habían aumentado un 34% respecto al año anterior. Esa cifra se redujo al 10% de crecimiento interanual en el año fiscal 2023. Para sus ganancias del primer trimestre de 2024, la compañía dice que anticipa un crecimiento de los ingresos de «un dígito medio».

Un sprint para lanzar productos de IA

La declaración de Shroff de que la cultura de LinkedIn debería ser más «peleones» coincidió con un mayor enfoque en la IA en toda la industria tecnológica, ya que el lanzamiento de ChatGPT dio inicio a una carrera armamentista de IA.

La empresa empezó a presionar para lanzar productos de IA con rapidez, según seis trabajadores.

«Todo el mundo con el que he hablado que ha trabajado en ello [IA] está sobrecargado de trabajo y quemado porque se está presionando mucho», afirma uno de los ingenieros que están trabajando en la empresa.

LinkedIn lanzó en octubre de 2023 una «Experiencia de Coaching» basada en IA, junto con una herramienta para ayudar a los reclutadores a encontrar candidatos más rápidamente.

El razonamiento detrás de algunas decisiones de la compañía sobre la IA no siempre está claro para las bases, añade el ingeniero, y los trabajadores bromean diciendo que las decisiones «se basan en las vibraciones».

«La cultura cambió sin duda en el último año más o menos», comenta un ingeniero. «No estamos en Amazon, Google o una startup de IA tratando de resolver los desafíos técnicos más duros y de alta velocidad del mundo: es LinkedIn. Eso siempre estuvo bien porque teníamos uno de los productos técnicos menos malvados, conectamos personas».

Leverich, portavoz de LinkedIn, asegura que los nuevos productos de IA de la empresa «están todos a la altura de nuestra visión de crear oportunidades económicas para todos los miembros de la fuerza laboral mundial».

Las tensiones se desbordaron en una discusión con el CEO

El giro de LinkedIn hacia una cultura de ingeniería «más peleona» coincidió con una bajada de la moral de los empleados, según relatan siete personas a BI.

Algunos apuntan a la encuesta trimestral de empleados de la empresa, que se comparte equipo por equipo.

«La encuesta mostró que la gente no entendía la visión de LinkedIn y que ya no les entusiasmaba ir a trabajar», dice un trabajador presente en las discusiones internas sobre la encuesta, a propósito del último sondeo de otoño.

La frustración se hizo patente en la reunión plenaria de septiembre del CEO Ryan Roslansky, poco antes de que cientos de empleados fueran despedidos.

Durante la sesión de preguntas y respuestas de Roslansky, un empleado afirmó públicamente que había sufrido represalias y discriminación por parte de un superior, y se quejó de que el departamento de Recursos Humanos no había respondido, según una transcripción de la reunión a la que ha tenido acceso BI. Roslanksy respondió y sugirió al trabajador que discutiera el asunto cara a cara, según los asistentes a la reunión.

«La reunión puso a la gente aún más nerviosa», dice un antiguo trabajador.

Unos 668 empleados perdieron su empleo en los despidos de octubre. Además, se filtró una lista de unos 500 afectados a la aplicación de debate en el lugar de trabajo Blind.

«Los despidos han tenido un efecto amedrentador», afirma un trabajador. «Ha hecho que la gente se dé cuenta de que la empresa tiene normas más estrictas de responsabilidad. Creo que la gente se había acostumbrado a una empresa increíblemente permisiva con una ética laboral menos estricta».

Algunos trabajadores creen que la deslocalización era necesaria

Algunos trabajadores ven los despidos y la mayor atención al rendimiento como una corrección de rumbo muy necesaria.

«Hubo mucha gente que fichó durante la pandemia, pero nos quedamos relativamente estancados en términos de crecimiento», explica un ingeniero. «La gente trabajaba durante meses en una nueva función y su adopción era nula».

Y LinkedIn no es la única que impulsa el crecimiento y la eficiencia.

Después de tres años de crecimiento pandémico, la mayoría de las grandes empresas tecnológicas estadounidenses despidieron personal y fueron recompensadas por los inversores por centrarse en la eficiencia frente a la expansión.

«El sector tecnológico en general asumió erróneamente que el crecimiento que vieron en 2021 podría persistir, pero siempre fue poco probable que ocurriera», explica a BI Brian Wieser, analista de Madison and Hall.

«Una vez que la realidad se impuso —amplificada por la constatación de tasas de interés más altas y preocupaciones exageradas sobre una recesión económica, que por supuesto nunca sucedió— comenzaron a reducir el gasto en muchas actividades.»

Microsoft, la empresa matriz de LinkedIn, ha visto subir el precio de sus acciones un 61,2% en el último año.

«Nos habíamos hinchado y mucha gente estaba dándole vueltas a la cabeza durante un tiempo», explica el actual empleado. «Necesitábamos una reorganización de prioridades».

Jyoti Mann,Grace Kay,

Jose Manuel Fuentes Prieto

Emprendedor en internet y, enamorado de las iniciativas sociales que surgen en torno a colectivos mas vulnerables. Desde el Gabinete de Comunicación edita webs enfocadas en los emprendedores y teletrabajadores

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *