No curarás el burnout durmiendo 8 horas: los 7 tipos de descanso que necesitas para sentirte renovado

No curarás el burnout durmiendo 8 horas: los 7 tipos de descanso que necesitas para sentirte renovado

Imagina despertarte exhausto después de ocho horas de sueño o sentir que necesitas un descanso inmediatamente después de volver de unas relajantes vacaciones. Mientras te preparas para ir a trabajar, no puedes evitar sentir una abrumadora sensación de pavor al pensar en tu lista de tareas pendientes.

Estos son síntomas característicos del burnout, que es «un estado de agotamiento físico y emocional prolongado caracterizado por sentimientos de cinismo, desapego y una percepción de falta de efectividad«, señala la neuropsicóloga Sanam Hafeez a Business Insider. Puede ser el resultado de la exposición crónica al estrés, especialmente si trabajas en un entorno exigente.

En su libro Sacred Rest: Recover Your Life, Renew Your Energy, Restore Your Sanity, Saundra Dalton-Smith explica que todos necesitamos siete tipos de descanso para sentirnos verdaderamente renovados. Estos son el descanso físico, mental, sensorial, emocional, social, creativo y espiritual.

Preguntamos a varios psicólogos sobre los siete tipos de descanso, por qué los necesitamos y formas sencillas de incorporarlos a tu rutina diaria.

Cómo saber si estás sufriendo burnout

Aunque no existe una definición unánimemente aceptada sobre el burnout, se sabe que «puede afectar profundamente su salud mental y emocional», anota Hafeez. Una dimensión clave del burnout es el agotamiento emocional, que puede ir acompañado de dolor y malestar gastrointestinal.

Otro aspecto es la despersonalización, que implica tener una actitud cínica y distante hacia tu trabajo o tus compañeros. Un rasgo del fenómeno es sentirse insensible o frustrado en respuesta a las tareas rutinarias.

Una tercera forma en que se manifiesta el agotamiento es una disminución de la sensación de logro personal. Puede sentirse ineficaz o tener dificultad para concentrarse, lo que lleva a una reducción de la productividad.

Por qué el síndrome de burnout no se puede «arreglar» con un día de descanso

El síndrome de burnout suele desarrollarse tras un largo periodo de exposición al estrés crónico. «Como el estrés suele ser continuo, una solución única y sencilla, como dormir hasta tarde un fin de semana o pasar un día en el spa, no resolverá el problema», indica a Business Insider Lienna Wilson, psicóloga clínica.

A menos que abordes las causas fundamentales del síndrome de burnout, es poco probable que encuentres alivio en soluciones a corto plazo. Esto se debe a que «el síndrome de burnout suele deberse a problemas sistémicos en el lugar de trabajo, como exigencias poco realistas, falta de control sobre las tareas o reconocimiento y recompensas insuficientes», explica Hafeez.

Afrontar el trastorno requiere cambios organizativos junto con estrategias holísticas como la terapia y contar con un sistema de apoyo sólido. Dado que el estrés nos afecta de múltiples formasnecesitamos muchos tipos diferentes de descanso para lidiar con cargas de trabajo excesivas, reparar nuestros cuerpos y restaurar nuestra energía mental y emocional, según aporta Wilson.

Cómo incorporar los 7 tipos de descanso a tu día

Los siete tipos de descanso son físico, mental, sensorial, emocional, social, creativo y espiritual. Cada uno aborda diferentes aspectos del burnout y puede ayudar a aliviar el agotamiento.

1) Descanso físico

Las formas pasivas de descanso, como dormir, echarte una pequeña siesta y relajarse, permiten que tu cuerpo se recupere del esfuerzo físico. También puedes beneficiarte de realizar un descanso físico activo, como «yoga suave o estiramientos, que se pueden incorporar fácilmente a tu rutina a la hora de acostarte y mejorar el sueño», recomienda Wilson.

Hafeez sugiere otra forma de obtener descanso físico es agregar descansos cortos a lo largo del día para salir a caminar. Si estás atrapado en tu escritorio, estirarte cada hora puede aliviar la tensión muscular y la fatiga.

2) Descanso mental

El agotamiento mental puede ocurrir cuando te involucras frecuentemente en tareas cognitivas de peso como tomar decisiones, resolver problemas y procesar diferentes tipos de información. Una forma de practicar el descanso mental es una breve pausa meditativa en la que te sientas, cierras los ojos y respiras profundamente unas cuantas veces.

Esta psicóloga recomienda contar al menos hasta 10 respiraciones y practicar esta pequeña rutina a lo largo de todo el día. «Esto le dará a tu mente un descanso muy necesario para relajarse y recargarse», agrega.

3) Descanso sensorial

Según Hafeez, el propósito del descanso sensorial es reducir la sobreestimulación de las pantallas, el ruido y otros estímulos sensoriales que contribuyen al estrés.

Por ejemplo, puedes limitar el tiempo que pasas frente a la pantallapasar unos minutos al aire libre o desactivar las notificaciones para tener menos distracciones en tu entorno de trabajo.

4) Descanso emocional

Practicar el descanso emocional desarrolla la resiliencia al alentarte a procesar tus sentimientos y desarrollar salidas seguras para expresarlos.

Hafeez te recomienda compartir tus pensamientos con un familiar o amigo de confianza y usar un diario para superar las emociones difíciles a través de la escritura.

5) Descanso social

Si te dispersas entre el trabajo y las obligaciones familiares, es posible que te quede poca energía para las amistades y las relaciones, lo que puede conducir al aislamiento y la evasión, indica Wilson. Sugiere apartar tiempo de calidad para tener conversaciones telefónicas o en persona con personas que emitan energía positiva.

El propósito del descanso social es reponer tu energía social rodeándose de personas que te apoyen y te aporten cosas buenas. Además, el descanso social significa tomar descansos de las personas que le quitan energía, por ejemplo, saliendo a caminar solo o almorzando solo en silencio, según Hafeez.

6) Descanso creativo

Participar en actividades que despierten tu inspiración y creatividad puede ayudar a rejuvenecer la mente. Algunos ejemplos incluyen dibujar garabatos, apreciar el arte, escuchar música, visitar un parque y disfrutar de la belleza natural de su entorno.

Dejar que tu mente divague puede ayudar a restaurar la creatividad, señala Hafeez. Wilson sugiere cantar tu canción favorita en la ducha, escuchar un audiolibro en el coche o hacer una imagen mental de flores y plantas cuando estés al aire libre.

7) Descanso espiritual

El séptimo tipo de descanso implica «conectarte con un sentido más profundo de propósito y significado a través de prácticas religiosas, meditación u otras formas de introspección», apunta Hafeez. Su consejo es reservar unos minutos cada día para meditar, rezar —si profesas algún tipo de religión o creencia— o reflexionar sobre tus valores y propósito.

Para que el descanso sea verdaderamente reparador, es importante reconocer y atender estas diversas necesidades. En última instancia, el objetivo es cultivar una sensación de calma y paz para poder hacer frente al tipo de estrés prolongado que conduce al agotamiento o burnout, tan devastador y común en nuestros días.

Jose Manuel Fuentes Prieto

Emprendedor en internet y, enamorado de las iniciativas sociales que surgen en torno a colectivos mas vulnerables. Desde el Gabinete de Comunicación edita webs enfocadas en los emprendedores y teletrabajadores

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