13 aberraciones por las que no vas a conseguir un aumento de sueldo

Conseguir una remuneración mayor o un ascenso dentro de la misma compañía es una oportunidad única, al menos en un periodo determinado.

Por esta misma razón, si eres tú quien se lo va a proponer a tu jefe o empleador, has de hacerlo en tiempo y forma. Toma nota.

Los expertos en recursos humanos tienen muy claro qué es lo que no tienes que hacer y de ahí sólo puede ir a mejor: enriqueciendo una propuesta de valor, facilitando los datos que avalen tu desempeño y comprometiéndote a aportar aún más o mejor al crecimiento de la empresa.

Estas son las 13 aberraciones que tienes que evitar cuando vayas a pedir un aumento de sueldo a tu jefe. ¡Suerte!

Justificar tu aumento de sueldo con problemas personales

Pedir una remuneración mayor a tu jefe, justificándolo con cuestiones del estilo de vida como el transporteel nacimiento de un hijo o su ingreso en un colegio de prestigio, es uno de los errores más grandes y más comunes.

«Ninguno de estos argumentos es convincente y ninguno te dará un aumento de sueldo. ¿Por qué? No estás cambiando el alcance de tu trabajo, no asumes un nuevo proyecto ni estás trabajando más horas que antes», escribe el fundador de The Leadership Foundry, Brandon Smith, en LinkedIn.

Exigir un incremento sólo por el tiempo que llevas en la empresa

Llevar mucho tiempo en una empresa no te da una carta blanca para solicitar una subida de tu retribución anual.

Según Smith, el error está en hacer la petición por la longevidad y no por el valor añadido del trabajo.



Olvidar los datos que respaldan tu posible ascenso

¿Por qué te mereces una subida de sueldo o un cambio en tus responsabilidades con y para la empresa?

Como han comentado los expertos con anterioridad, no sólo vale con el tiempo que llevas ejerciendo o tus necesidades personales.

Demostrar cuán valioso es tu trabajo, destacar tu trayectoria y destacar qué otras cosas puedes aportar a la empresa con tu promoción podrían ayudarte a conseguir ese ascenso.

«Probablemente haces muchas cosas de las que tu jefe no tiene ni idea. Tienes que tocar tu propia bocina y resaltar cómo te estás desempeñando por encima y más allá de las expectativas», dice a The Muse Suzanne Lucas de Evil HR Lady.

No preparar una presentación

Facilitarle la información a tu empleador podría agilizar el proceso, porque antes llegaría a las manos de otros ejecutivos o responsables de Recursos Humanos.

Aunque tengas un elevator pitch perfecto, ten a mano informes, recomendaciones u otros datos que puedan ayudarle a tomar la decisión.

«Haz un esquema de todo y prepara tus puntos de conversación con puntos de prueba», recomienda Vicki Salemi, experta en carreras de monster.com, según Reader’s Digest.

Inflar tu propuesta de aumento de sueldo

«Algunos empiezan a hacer demandas a sus empleadores sin comprobar el valor real de su puesto en otras áreas del mercado, y a menudo se sienten decepcionados al saber que han sobrevalorado su papel», dice Smith en su newsletter.

Las opiniones de tus compañeros o de tus clientes pueden acelerar tu carrera hacia el ascenso, pero los datos serán los que definirán cuán significativo será.

Además, has de tener en cuenta que por muy productivo y eficiente que seas en tu trabajo, no siempre obtendrás los mejores resultados. Aprovecha los momentos en los que así sea y evita pedir un aumento cuando tu rendimiento no ha estado a la altura.

No consultar los salarios del sector

Antes de plantarte delante de tus jefes, alabar tu propio trabajo, cualidades y resultados empresariales, deberías consultar cuál es el tope del mercado. ¿Cuánto se está pagando ahora mismo por tu puesto?

«A menudo, las personas se dejan llevar por sus instintos cuando solicitan una cifra determinada y no tienen nada que la respalde», señala a The Muse Alison Green, exjefa de personal de una organización sin fines de lucro y autora del blog Ask a Manager.

Te pueden ayudar los portales de búsquedas de empleo. También consultar a un reclutador o preguntar a colegas de profesión, que no tienen por qué ser tus compañeros de oficina. Aunque  puedes optar por no dar una cifra y esperar a que tu superior decida.

«[Tu gerente] podría regresar con una cifra más alta de lo que esperabas», dice Green.

Disculparte constentemente por la solicitud

«No te disculpes ni expliques que entiendes si no pueden darte más dinero o decir que te sientes mal por preguntar. Esta es una transacción comercial», recuerda Marc Cenedella, fundador y director ejecutivo de Ladders, según Reader’s Digest.

Pregunta con confianza, añade. Tu empleador no espera que trabajes gratis y si tus resultados lo merecen, adecuará la oferta a sus posibilidades.

No dejar constancia de que sucedió esa conversación

«Haz un seguimiento con tu jefe para confirmar la conversación y pídele que responda de acuerdo», señala Salemi en un artículo en el mismo medio.

De esta manera, te aseguras de que se formalice tu petición y que quede constancia por si mañana tu jefe no vuelve a la oficina.

Olvidar hacer un seguimiento

En línea con el punto anterior, tampoco debes olvidar hacer un seguimiento de tu solicitud.

Asegúrate de salir de la reunión con una fecha que apuntar en tu calendario. O bien, aprovecha este vacío informativo para preguntarle a tu superior por escrito y dejar constancia de ambas cosas.

Comparar tu salario con el de otros compañeros

Tu forma de trabajar es muy distinta a la de tus colegas, incluso si son compañeros de departamento y realizáis tareas muy similares. Por lo que, un incremento de la paga de uno de ellos no tiene por qué significar que estás a las puertas de una promoción ni que tienes derecho a exigirlo.

Céntrate en demostrar cuán importante es tu trabajo y cómo se diferencia del de los demás. Es ahí donde está tu oportunidad de crecimiento, tanto profesional como salarial.

Desconocer cuándo pedir que te suban el sueldo

Algunas empresas tienen políticas estrictas para las revisiones salariales o los cambios de posiciones dentro de la propia compañía. Consulta los documentos internos o pregunta a compañeros que hayan estado con anterioridad en tu situación antes de lanzarte a la piscina.

Si no tienes restricciones o no dispones de esta información, nadie mejor que tú puede conocer a tu jefe como para saber cuál es el momento ideal para plantear una reunión de feedback con una petición especial.

El medio especializado Monster sugiere aprovechar un logro, el anuncio de beneficios de la empresa o un momento crucial en el que tu jefe decide delegar en ti.

No tener más ofertas de trabajo

Tanto si la negociación sale bien, como si no, deberías valorar ofertas de la competencia o hacer búsquedas recurrentes para no quedarte sin tu aumento, tu puesto actual y ninguna otra oportunidad.

Valorar y tomar la decisión de pedir un ascenso llega siempre en posiciones muy sólidas dentro de una empresa. Pero nada podría impedir a tu empleador buscarte un sustituto por menos de lo que vale tu experiencia.

Utilizar la carta de la contraoferta

Tener otra oferta de empleo pendiente, como un as en la manga, podría servirte de ayuda para lanzarte a pedir ese reconocimiento de logros. También dejar claro a tu empleador que conoces el precio del mercado.

Pero, cuidado, porque estas últimas opciones podrían ser menos de su agrado. Si te necesita realmente en ese momento, podría hacerte la contraoferta que esperas. Sin embargo, que no te extrañe que rápidamente se ponga a buscar al sustituto mencionado con anterioridad.

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