5 cosas que los trabajadores suplican a sus jefes (para no mandarlos a la hoguera)

Se dice a menudo que la gente no deja empleos, a los que verdaderamente abandona es a los jefes solapados a tales empleos.

Aunque muchas empresas prestan cada vez más atención a las denominadas «soft skills» en sus procesos de reclutamiento, no pocos líderes son completamente huérfanos de tales atributos.

Azuzadas por la falta de talento, algunas compañías ceden puestos de liderazgo a personas que, aun haciendo muy bien su trabajo en el plano puramente práctico, son pésimas gestionando equipos de trabajo.

De acuerdo con un reciente estudio de SHRMel 84% de los empleados culpan a los malos jefes de instilarles estrés de manera totalmente innecesaria. Para cambiar su opinión (no demasiado halagüeña) sobre sus inmediatos superiores, los trabajadores piden a los jefes que se aprovisionen de las cualidades que disecciona a continuación Fast Company:

1. Comunicación eficaz

La habilidad que más valoran los trabajadores en sus jefes es su capacidad para comunicarse de manera eficaz con las personas a su cargo. El 41% de los empleados asegura que los líderes son susceptibles de mejorar mucho es esta área.

En términos de liderazgo la comunicación es un elemento absolutamente crítico. Y los jefes harían bien compartiendo la información que tienen en sus manos en lugar de guardarla sistemáticamente bajo llave.

Más allá de ser buenos comunicadores (y no negarse a soltar prenda de la información que manejan), los líderes necesitan además practicar la escucha empática, una habilidad particularmente necesaria en los tiempos turbulentos que corren.

Los jefes con el don de la empatía son los que más prosperarán en los próximos años y quienes no estén pertrechados de esta cualidad deberán desarrollarla con urgencia.

3. Habilidad para desarrollar y entrenar al equipo

Los empleados quieren que su carrera no se quede estancada sine die y pueda progresar. Y el 38% quiere que sus directos superiores le ayuden en la consecución de este objetivo.

Es labor de los jefes que las personas a su cargo puedan hincar el diente a nuevas oportunidades dentro de la compañía. Y para ello es esencial entrenar a los empleados y aprovisionarles de las herramientas adecuadas para efectuar avances en el plano profesional.

Un buen líder debe prestar atención de manera simultánea a las necesidades de sus subalterno y a los desafíos a los que se enfrenta su negocio.

A fin de procurar oportunidades de desarrollo laboral a sus empleados los jefes deberían escuchar de manera regular su «feedback» para determinar las áreas en las que estos precisan de soporte y buscan crecer en términos profesionales. ¿El objetivo? Diseñar proyectos hechos a la medida de los trabajadores.

2. Buena gestión del tiempo y capacidad para delegar

Cuando los jefes no gestionan bien su tiempo, terminan asumiendo a menudo tareas que en realidad deberían delegar en otras personas. El 37% de los trabajadores cree esto constituye un problema y desea que sus jefes le encomienden más tareas.

Al delegar en sus subordinados, los líderes les dan también su voto confianza y su motivación no hace sino pegar el estirón.

Cuando un jefe roba tiempo a sus labores como líder para enfrascarse en tareas menos relevantes, se está haciendo en realidad un flaco favor a sí mismo y a sus empleados, que pierdan así la oportunidad de ganar experiencia involucrándose en proyectos que deberían haber sido delegados desde el principio.

4. Cultivación de una cultura inclusiva en los equipos de trabajo

La cultura empresarial emana de los estamentos directivos y depende de los líderes asumir esa cultura y ponerla verdaderamente en práctica. Pero el 35% de los empleados cree que a sus jefes les queda aún mucho por hacer a este respecto.

Para dar fuelle a una cultura tan saludable como inclusiva en la que todos disfrutan de igualdad de oportunidades los líderes deben desplegar las alas de la empatía. Sin embargo, los jefes se olvidan a menudo de que las personas que conforman su equipo tienen diferentes estilos de trabajo y deben ser lideradas, por consiguiente, de manera distinta.

Tanto la empatía como la compasión deberían formar parte del ramillete de cualidades de todo líder. En un mundo en el que los individuos se sienten unidos por un propósito común, la empatía y la compasión no son atributos opcionales. Son un auténtico «must».



5. Pericia gestionando el rendimiento del equipo

El 35% de los trabajadores cree que sus directos superiores deberían mejorar su habilidad para gestionar el rendimiento de los equipos de trabajo a su cargo.

A los empleados les irrita sobremanera que no todos los miembros del equipo estén comprometidos al 100% y que tengan que compensar las deficiencias de unos pocos.

Un buen jefe no mira hacia otro lado cuando se toma de bruces con esta situación y no duda en entrar en escena para atajar el problema. En todo equipo de trabajo hay «superestrellas» y trabajadores en la media, pero son inadmisibles quienes están por debajo del promedio.

Monitorizar el rendimiento de los equipos de trabajo es lógicamente más complicado en la era del teletrabajo, pero es esencial transmitir confianza a los empleados y lograr que se sientan motivados a la hora de encarar objetivos y prioridades.

Los jefes deben además mostrarse empáticos con aquellos empleados que no rinden al mismo nivel porque están lidiando con alguna crisis en el plano personal

Vía: Marketing Directo

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