5 razones por las que el mejor talento se da a la fuga en las empresas

Cuando un empleado (rebosante para más inri de talento) decido dar portazo a la empresa que le tiene en nómina, no es siempre por motivos salariales. Es más, los emolumentos (más o menos frugales) son rara vez el motivo por el que los trabajadores más valiosos deciden cortar por lo sano con sus empleadores.

La despedida de un buen empleado se cuece generalmente a fuego lento y se inicia mucho antes de que éste presente oficialmente su dimisión.

Cuando un trabajador talentoso decide cortar amarras con una compañía, lo hace generalmente porque no se siente a gusto trabajando para sus directos superiores (a quienes ha acabado aborreciendo o perdiendo el respeto) y también porque sus expectativas se han visto defraudadas.

De acuerdo con T3N, estos son las principales motivos que propician la ruptura entre empresas y empleados brillantes:

1. Mucho esfuerzo y nulo agradecimiento

Más allá de sus conocimientos sobre materias específicas y sus habilidades sociales, los empleados realmente excepcionales se distinguen del resto por su compromiso: horas extra, ideas extra y también rendimiento extra.

A los trabajadores altamente motivados no les duelen prendas en un principio a la hora de agasajar a las empresas con tales extras. Sin embargo, si tales extras son huérfanos de agradecimiento alguno por parte de los beneficiarios, no termina en aflorar la frustración en el empleado.

Conviene recordar además que el trabajador busca no solo el agradecimiento en términos de salario sino también en términos de reconocimiento y de «feedback».



2. Incompetencia manifiesta por parte de los superiores

Los empleados talentosos ponen a menudo tierra de por medio porque no soportan a sus inmediatos superiores.

Cuando un trabajador tiene que lidiar con injusticias por parte de sus jefes, con su más que flagrante incompetencia e incluso con el hurto de ideas ajenas, el divorcio no tarda generalmente en sobrevenir.

Un mal líder es capaz de socavar la moral de hasta el empleado más motivado.

3. Ausencia de oportunidades de desarrollo

El empleado a veces se «quema» por asumir más tareas de que las que en realidad corresponden a su puesto, pero también acaba echando humo cuando su trabajo resulta aburrido y parco en alicientes.

Los trabajadores brillantes desean libertad, retos y oportunidades para desarrollarse en el plano profesional. Si tales oportunidades brillan por su ausencia, el empleado las buscará tarde o temprano en otra parte.

4. El empleado no está alineado con la empresa de la que forma parte

Puede que nade falle en realidad en la compañía, pero que aun así el empleado no se sienta totalmente a gusto formando parte de ella.

Quizás las responsabilidades desempeñadas no se ajustan a los ideales del trabajador, cuyos intereses y prioridades están también en todo caso a merced de los vaivenes y los cambios.

En ocasiones el empleado no termina de encajar porque la cultura de la empresa no es la que esperaba o la que le prometieron en un principio.

5. Alternativas mejores

Cuando el trabajador ve que se abre frente a sí una nueva puerta laboral y las condiciones son sustancialmente mejores, acaba atravesándola (aun cuando no implique un salario más elevado).

Los empleados, en particular los más sobresalientes, buscan fundamentalmente diversión, reconocimiento y desarrollo en el puesto que desempeñan.

Vía: Marketing Directo

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