¿Aborrecen los jefes el teletrabajo? Eso era antes de la pandemia

Hasta hace no mucho el teletrabajo era un lujo al alcance de solo un pocos, en gran parte porque los jefes contemplaban con más recelo que otra esta fórmula laboral (quizás por temor a verse desposeídos del control sobre su empleados). Sin embargo, parece que la pandemia del coronavirus ha cambiado la percepción del «home office» por parte de los altos ejecutivos. Así lo concluye al menos un reciente estudio llevado a cabo en Alemania por Hi Employer Strategies.

Aunque casi la mitad de los jefes consultados en su informe por Hi Employer Strategies admite que sus empresas no estaban preparadas a bote pronto para trabajar de manera remota cuando se recrudeció de manera repentina la crisis del COVID-19, la inmensa mayoría extrae conclusiones positivas de la experiencia.



El 77,8% cree que la cultura de la empresa ha mejorado de manera notable gracias al teletrabajo. Solo el 17,5% observa un empeoramiento en la cultura corporativa de la compañía que lidera y el 4,7% dice no apreciar cambio alguno.

No contentos con endilgar al teletrabajo el mérito de mejorar sustancialmente la cultura corporativa de su empresa, el 67,9% de los mandos directivos coincide en señalar que la productividad de sus empleados ha sido espoleada por el «home office». En cambio, el 31,2% considera que la productividad de su plantilla se ha visto devaluada como consecuencia del teletrabajo.

El 66,1% de los jefes considera asimismo que la calidad del trabajo de sus subordinados es más alta como consecuencia del «home office», mientras que el 24,7% cree que esa calidad se derrumba trabajando desde casa.

Aunque como consecuencia de la pandemia, muchas empresas han implementado el teletrabajo en tiempo récord, lo cierto es el «home office» requiere cierto rodaje para echar de verdad brotes verdes y también que éste deje de ser algo puntual para pasar a formar parte integral del funcionamiento de la organización. Es importante que los líderes transmitan a sus subordinados que forman parte de un equipo plenamente descentralizado (sin que la descentralización esté a merced de un acontecimiento aislado como el COVID-19).

Vía: Marketing Directo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *