Crecer con fondos propios: la startup española que factura casi 1 millón de euros con el método ‘boostrapping’

Frugalidad. Buscar clientes y no inversores, evitar la deuda y ofrecer un producto difícil de rechazar. Sin duda, la utilización de recursos propios para hacer crecer una startup conlleva un acercamiento a la incertidumbre.

Así es el bootstrapping, uno de los modelos de financiación más recurrentes cuando un negocio quiere «crecer a pulmón».

El término significa «reponerse gracias a los propios esfuerzos». No obstante, hoy, una compañía bootstrapped es aquella que se creó y se expandió solo con recursos personales de los emprendedores y de los ingresos generados por el propio negocio.

Y aunque el bootstrapping está pensado sobre todo para microemprendedores y pequeños equipos, existen compañías que han logrado grandes crecimientos utilizando este sistema.

Golfmanager, un software para gestionar campos de golf 100% en la nube

Un ejemplo es la española Golfmanager, fundada en 2018 por Daniel Sillari, Co-CEO y COO; Rafael Vera, Co-CEO y CPO, y Riccardo Sillari.

Arrancaron con un capital inicial de 1 millón de euros invertido por los tres socios de la compañía. Este presupuesto se utilizó para la construcción, desde cero, del software de gestión para clubes de golf y el proceso inicial de arranque, en términos operacionales y de marketing.

En cuatro años, la compañía ha conseguido presencia global en más de 10 países y más de 200 campos de golf. Según comentan a Business Insider, Golfmanager cerró el ejercicio 2022 con una facturación de 800.000 euros, cifras que prevén superar con creces en 2023.

Modelo de financiación: el boostrapping

Golfmanager es el único software del mundo 100% en la nube que permite gestionar golf y cualquier otro deporte o actividad en un solo programa: “Los clubes más grandes suelen tener muchos empleados por lo que centralizar todo les facilita enormemente la operativa diaria. Además, gracias a nuestra tecnología, el software es muy flexible y se puede adaptar fácilmente».

“En nuestro caso, como software de gestión, nuestros ingresos crecen en función del aumento del número de clubes en cartera, lo que nos permite crecer en beneficios y reinvertirlos para optimizar la operativa diaria de la compañía, ya sea en términos de personal, como en términos de inversión en la infraestructura de nuestro sistema”.

El modelo de negocio de esta startup está basado en el cobro de una cuota mensual a los clubes de golf, por el uso del software que ofrecen. “Mes a mes, aumentamos la cartera de clientes y obtenemos mayores ingresos. Obviamente, buscamos potenciar el upselling en cada una de las cuentas para elevar el ticket medio por club”, añade Daniel Sillari.

“Cobramos a los clubes una cuota mensual. Esta cuota varía en función de las necesidades y módulos que tiene cada club de golf. Partimos de un plan con funcionalidades básicas de gestión sobre el que se le añaden otros módulos con coste independiente».

“Somos una empresa rentable y preferimos tener el control”

«Creemos que el principal beneficio de estar creciendo con recursos propios es que no compartes el cap table con otros inversores, y sobre todo, que las exigencias, en términos de métricas, son propias».

Sillari indica que, en la startup, la toma de decisiones importantes es muy ágil, ya que depende solo de los socios fundadores. Asimismo, el crecimiento es orgánico, controlado, al igual que los gastos; lo que les permite no tener que depender de una ronda de inversión para mantener la estructura actual de la organización.

No hemos levantado capital porque, de momento, la parte estratégica de la compañía no lo considera necesario. Somos una empresa rentable, que tiene un crecimiento importante y preferimos tener el control de las decisiones«.

Cambio de tendencia: «Ahora se prefieren proyectos rentables, antes se buscaba un crecimiento exponencial”

Como recoge el Informe anual de tendencias de inversión en España 2021, publicado por la Fundación Innovación Bankinter, la actividad de inversión en el ecosistema emprendedor español alcanzó los 4.294 millones de euros. Este logro histórico supuso cuadruplicar el volumen captado respecto a 2020.

Han sido años en los que las startups han disfrutado de una verdadera lluvia de millones. Y precisamente por eso, los proyectos que han decidido crecer con fondos propios se han convertido en una rara avis dentro del ecosistema emprendedor.

Desde Golfmanager, destacan el cambio en la tendencia, especialmente impulsado por el «apretón de cinturones» y el reajuste de expectativas que vivimos en 2022, y que parece que seguiremos viendo en 2023.

Como indica Daniel Sillari: «Venimos de una época dorada donde cualquier emprendedor era capaz de cerrar una ronda, muchos proyectos no rentables eran financiados continuamente. Las circunstancias han cambiado y los fondos buscan mayor seguridad en sus inversiones. Por eso, tienden a apostar por proyectos más asentados».

«En términos generales, ahora se prefieren proyectos rentables por encima de aquellos que no lo son y crecen de forma exponencial«.

«En el sector tech, muchos fundadores se ven abocados a cumplir lo que el fondo ha requerido, lo que puede traducirse en un estrés continuo a la estructura que has creado si tu producto no crece en el mercado como se espera de él«.

«Obviamente, al no tener una inversión adicional, tenemos que ser más cuidadosos con las estrategias go-to-market, entrando en nuevas áreas o pensando a qué partes de la compañía destinas más o menos recursos, lo que en ocasiones hace que los procesos sean más lentos que si tuvieses la caja llena».

«Si tu producto cumple con lo que necesita tu cliente, es más difícil que te abandone»

En Golfmanager explican que para crecer con fondos propios no existe una fórmula secreta, ya que depende mucho del nicho de mercado en el que opere tu compañía.

«Es algo que hay que estudiar muy bien cuando planteas un modelo de negocio. En nuestro caso, al ser un SaaS B2B, con una cuota fija, mes a mes, y con nuevos clientes entrando en cartera, es más sencillo poder llegar a esa autofinanciación, pero creo que depende mucho del tipo de empresa».

«Es difícil que los clubes de golf estén continuamente cambiando de software —por lo que representa el cambio para ellos en términos operativos y logísticos—. Esa es una de las ventajas de nuestro nicho y de nuestro modelo”, subrayan desde la compañía.

La clave, según el COO de la empresa, es tener pronto el product-market fit: “Si tu producto cumple con lo que necesita tu cliente, es más difícil que te abandone. Aconsejaría a los emprendedores que primero tengan en cuenta el mercado, creen un modelo de negocio ad hoc y, a partir de ahí, pongan todos sus esfuerzos en intentar tener el mejor producto posible”.

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