Solo en los primeros siete meses del año 2025 desaparecieron en España más de 10.200 microempresas con menos de tres trabajadores (con 1 o 2 empleados), según datos aportados por el economista José Ramón Riera a partir de la información estadística de sociedades inscritas en la Seguridad Social que proporciona el Ministerio de Trabajo.
Aunque la caída acumulada de estas empresas en lo que va de 2025 (hasta octubre) es menos intensa que la registrada hasta julio, debido a cierta recuperación en los últimos meses, los resultados confirman lo que venían avisando las patronales y organizaciones de autónomos.
Desde finales del año pasado, la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) viene alertando sobre las dificultades que están sufriendo estos pequeños negocios, con la consecuente destrucción del empleo y el cierre de miles de empresas. Como ejemplo, en mayo de este año había 63.000 cuentas de cotización menos que antes de la pandemia.
ATA advierte de la pérdida de autónomos y microempresas con empleados desde 2024
Según señaló el presidente de ATA, Lorenzo Amor, el año 2024 cerró con 50.000 autónomos y empresas empleadoras menos que en 2019. Una tendencia que están sufriendo mayormente las empresas de menor tamaño, al no poder absorber con sus márgenes la subida de costes a la que están haciendo frente.
Son muchos meses consecutivos en los que se aprecia la pérdida de empleo en las empresas de menor tamaño y entre los trabajadores por cuenta propia. “Los autónomos en estos momentos están viviendo una situación con cada día más trabas, más zancadillas, más obligaciones, etcétera. Esto les hace muy difícil, no solamente crear empleo, sino incluso mantenerlo”, apuntó Amor a principios de noviembre.
ATA explica que la destrucción de las empresas de menor tamaño se debería a diferentes factores, pero principalmente el aumento de los costes laborales. Por ejemplo, la subida constante del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) -que encadena más de ocho años de incrementos- y que ha afectado especialmente a sectores como la hostelería, el comercio o la agricultura.
De hecho, el coste salarial bruto anual pasó de 32.906 euros en 2021 a 37.525 euros en 2024, acumulando una subida del 15% para los autónomos y negocios empleadores en los últimos tres años.
Además de los costes laborales, estos negocios de menor tamaño también se han visto afectados por el aumento de la presión fiscal, y el incremento de sus propias cotizaciones, así como las de sus trabajadores.
La recaudación tributaria batió récords durante el primer semestre del año, con un 10,9% más de ingresos para las arcas públicas que el año anterior, principalmente gracias a la creación nuevos impuestos y al aumento de los tipos medios por los que tributaron autónomos y pymes.
Como ha venido advirtiendo el presidente de ATA, a pesar de los buenos resultados generales de los datos de afiliación —que cerraron en positivo en 2024—, el empleo viene impulsado por las grandes y medianas empresas, pero está desapareciendo en los negocios de menor tamaño.
A su vez, la parte de empleo que generan las microempresas se ha reducido un 3,5% desde la pandemia. Según datos aportados por CEOE, la proporción de empleo en las microempresas disminuyó del 21,61% en 2019 al 18,17% en abril de 2025.
Las microempresas también tienen más dificultades para acceder a financiación
Funcas también elaboró un informe a comienzos de año que pone de manifiesto una mayor dificultad para acceder al crédito por parte de las empresas de menor tamaño. Aunque el porcentaje de empresas que se enfrenta a obstáculos para acceder a financiación es similar al de la eurozona (7,9 % y 7,3 %, respectivamente), las microempresas enfrentan más obstáculos, aunque el efecto del tamaño en la restricción es limitado.
La organización analizó, a partir de datos del tercer trimestre de 2024, que entre los principales obstáculos para acceder al crédito se encuentran el hecho de obtener solo una parte limitada de la cuantía solicitada, duplicando este valor al de la eurozona.
Además, al sumar de manera agregada los principales obstáculos señalados por las empresas, el mayor porcentaje se da en las microempresas, aunque con menor intensidad en España que en el territorio europeo, con el miedo al rechazo de la concesión del préstamo como el principal factor para no solicitar el crédito en el caso de las microempresas.
Los pequeños negocios han visto aumentar un 35% el coste de sus materias primas
A todo esto se añade que el gasto medio de los pequeños negocios en las materias primas y elementos que necesitan para producir bienes o servicios se ha elevado un 35% desde el año 2019, según cifras de CEPYME.
El aumento de estos costes ha venido, además, incentivado en los dos últimos años por la energía, los productos intermedios y los bienes de equipo.










