En tiempos de dudas entre algunos inversores sobre cómo monetizar la inteligencia artificial (IA), Databricks se ha convertido en uno de los líderes de la industria con cerca de 4.000 millones de dólares en ingresos anualizados. Pero aún no es rentable y necesita más capital.
Por ello, justo ahora, la tecnológica está en conversaciones con sus actuales accionistas y nuevos inversores para levantar hasta 5.000 millones de dólares en una ronda de financiación antes de que finalice 2025, según avanzó el domingo The Information.
Con la operación, situaría la valoración del 100% de la empresa en 134.000 millones de dólares, una de las cifras más altas entre empresas no cotizadas y de gran crecimiento. La cifra supone alrededor de 32 veces los ingresos previstos de la compañía para 2025.
La empresa ha revisado al alza sus proyecciones de ventas en varias ocasiones durante el año, impulsado por la demanda de soluciones de datos e inteligencia artificial, según Reuters.
¿A qué se dedica?
El negocio de Databrick sube como la espuma debido a que muchas empresas está contratando soluciones en nube para adaptarse a la IA en sus procesos.
La compañía ofrece justo eso: la posibilidad de gestionar grandes volúmenes de datos, analizarlos y desplegar soluciones de IA en nube sobre las infraestructuras propias del cliente.
Desde su fundación en 2013 por los creadores de Apache Spark, Databricks ha evolucionado más allá del big data tradicional. La cabeza visible de la empresa es Ali Gohdsi.
Actualmente gestiona desde la gestión y almacenamiento de datos hasta el desarrollo, entrenamiento y despliegue de modelos de IA, todo ello en una plataforma unificada en nube, según explica en su web.
Entre sus principales inversores destacan fondos de capital riesgo tecnológico como Andreessen Horowitz (A16Z), Insight Partners, Thrive Capital y WCM Investment Management.
También formarían parte de su accionariado gigantes como Microsoft, Amazon (Web Services) y CapitalG (el fondo vinculado a Alphabet) en calidad socios estratégicos y a cambio de capital y recursos tecnológicos, una fórmula cada vez más extendida.
Además, grandes gestoras más tradicionales como BlackRock, Fidelity Investments o Franklin Templeton se han incorporado este año al capital, un perfil de inversor que señala que Databricks está acelerando sus planes de salir a bolsa.










