Los efectos del teletrabajo están siendo más negativos de lo que se esperaba: más horas de trabajo y peor comunicación, según un estudio interno de los empleados de Microsoft

Lo que en un primer momento parecía la salvación ante un reclamo casi global se ha convertido en una pesadilla para muchas personas.

El teletrabajo, lejos de coronarse como el ejemplo de flexibilidad para mejorar la productividad y el estado de ánimo del personal de la empresa, está haciendo mella en las relaciones laborales.

Los empleados están invirtiendo más horas en sacar adelante su trabajo en comparación a la realidad previa a la pandemia, donde reinaba la presencialidad en la oficina. Por otro lado, la comunicación entre las personas está fallando, bien porque es inexistente o bien porque existe una saturación tecnológica.

Esas al menos son las conclusiones de un estudio realizado a partir de los datos de 61.182 empleados de Microsoft en Estados Unidos.



Los autores del estudio han subrayado que no es una situación extrapolable a compañías de otros sectores, pero que, en su caso, existe una creciente preocupación por la falta de comunicación, que puede llegar a afectar a la productividad y la innovación dentro de las compañías.

El estudio ha sido publicado en la revista Nature Human Behaviour:  se analiza tanto la situación de teletrabajo completo, como la de los modelos híbridos que ha traído la nueva normalidad, separando las dificultades que ha ocasionado la pandemia para muchas familias, como el cierre de los colegios o cuidados de personas mayores.

Microsoft y la Universidad de California en Berkeley han colaborado para analizar los datos anónimos de correos electrónicos, mensajes instantáneos, horas trabajadas, videollamadas y calendarios de los empleados de la compañía tecnológica.

El tipo de mensaje que ha reinado en las comunicaciones online ha sido el asíncrono, es decir, los que no son momentáneos o no se leen en el momento en el que se escriben, como los correos electrónicos. Por otro lado, se han reducido los sincrónicos como las videollamadas, ahora que no hay confinamientos.

“Investigaciones anteriores han mostrado que la comunicación en persona, por teléfono o vídeo se asocia a un mayor rendimiento de los equipos, en comparación a la comunicación por correo electrónico o por mensajería instantánea”, observan los autores del trabajo.

La preocupación ahora es el abandono de los canales de comunicación que facilitan la interacción interpersonal, ya que son más adecuados para comunicar información e ideas complejas, lo cual es especialmente importante en empresas de tecnologías de la información como Microsoft.

Con el teletrabajo se están reduciendo las conversaciones informales, más genuinas y espontáneas, y los autores del estudio alertan de que aquellas empresas que sigan apostando por el trabajo remoto, están en una posición de desventaja al dificultar la colaboración y el intercambio de información entre empleados.

Irina Pérez

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