Los retos que afronta la recuperación del mercado laboral

A lo largo del verano, el mercado laboral español ha recuperado gran parte del terreno perdido a causa del coronavirus, acumulando 6 meses consecutivos de reducción del desempleo y registrando su mayor nivel de cotizantes a la Seguridad Social desde febrero de 2020, justo antes del estallido de la pandemia.

Sin embargo, la recuperación del empleo todavía no se ha completado y el mercado laboral continúa arrastrando varios problemas que ya estaban presentes antes del coronavirus, como la escasez de oferta laboral, el envejecimiento y disminución de la población activa y las dificultades para el empleo joven y femenino, además de la inadecuación de los niveles formativos a las necesidades del mercado.

Esos factores suponen los principales retos del mercado laboral español, según la última edición del estudio Índice ManpowerGroup que ha presentado este miércoles la multinacional del empleo temporal y en el que se destaca que la formación es clave para el futuro del empleo en el país y la mejora de sus niveles de competitividad global.

España, líder en trabajadores con formación superior pero a la cola en niveles intermedios

“El principal reto es la inadecuación de una oferta laboral insuficiente con una formación inadecuada a las necesidades del mercado laboral”, ha destacado Josep Oliver, autor del estudio y catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Autónoma de Barcelona, señalando que España es uno de los países de la Unión Europea con un menor nivel de formación intermedia y con el mayor nivel en formación superior.

“Sobran licenciados”, ha afirmado Oliver, precisando que España tiene un 43,8% de población activa con un nivel formativo alto frente al 30,6% de Alemania, mientras que en el nivel intermedio el porcentaje se reduce al 24% en el mercado laboral español frente a un 56,8% en el germano, lo que el autor del informe considera que explica la falta de mano de obra adecuada, a pesar del aporte de la inmigración.

Además, Josep Oliver ha señalado que el impacto del coronavirus en el empleo se está acabando y ha augurado que a principios o mediados de 2022 se superarán las cifras de 2019. No obstante, ha precisado que la oferta de trabajo es insuficiente por la caída de la población activa nacida en España, que se vio compensada por la inmigración entre 2000 y 2014, que permitió que la población en edad de trabajar creciese en 3,4 millones de personas.

En cuanto a la tasa de actividad, el autor del estudio de ManpowerGroup ha destacado que la de España está en la media europea, aunque muy por detrás de las de Alemania, los países bálticos o los nórdicos, que cuentan con modelos en los que la formación profesional y la formación intermedia tiene más peso, recalcando que esas tendencias se han reforzado durante la pandemia.

Oliver ha apuntado al envejecimiento del mercado laboral, asegurando que la población activa de entre 16 y 34 años ha pasado de suponer un 43% en 2000 a un 30% actualmente, además de que son los más jóvenes los que más empleo han perdido a consecuencia de la pandemia. Del mismo modo, el catedrático ha señalado que la convergencia entre trabajadores y trabajadoras se ha frenado, a pesar de que las mujeres ostentan niveles educativos más altos y de la terciarización de la economía.



La FP, “una puerta al empleo estable y a salarios con proyección”

Por otra parte, el catedrático ha apuntado a la mejora general del nivel educativo, aunque destacando que ese fenómeno apenas se produce en los niveles medios. Por ello, ha criticado la infradotación de la FP, el elevado peso y la falta de reconocimiento de la experiencia en los niveles educativos primarios, además de reclamar soluciones para combatir el impacto del fracaso y el abandono escolar.

En esa línea, Clara Sanz, secretaria general de Formación Profesional del Ministerio de Educación, ha reconocido que España tiene una estructura formativa desajustada, precisando que es necesario ampliar las cualificaciones intermedias, que considera claves para las empresas, y destacando que hay una tasa de paro 6 veces más baja que la general entre los estudiantes que eligen la FP, que ha calificado de puerta al empleo estable y a salarios con proyección.

Por ello, Sanz ha resaltado el plan para la modernización de la FP y la nueva ley que ha aprobado el Consejo de Ministros. “Pretendemos que el sistema ponga a la persona en el centro para una formación profesionalizante que acerque el empleo, flexibilizando la formación para que la persona se forme en lo que necesite en cada momento”, ha explicado, señalando a la ampliación de plazas formativas y a la colaboración público-privada.

Además, la secretaria general de Formación Profesional ha explicado que el Gobierno ha realizado una apuesta histórica por la FP, con más de 2.200 millones de euros procedentes de los fondos Next Generation EU, al tiempo que ha pedido a las empresas que reajusten sus procesos de selección a los perfiles profesionales para evitar la sobrecualificación, aunque apuntando que no será posible mantener un empleo sin formarse.

Por su parte, Josep Oliver ha señalado que hay un 35% de ocupados sobrecualificados y ha destacado que los fondos europeos serán el punto de partida para un cambio estructural en la FP, aunque con resultados a largo plazo y sin impacto en otros retos del mercado laboral, como el envejecimiento o la pérdida de presencia femenina.

Adrián Francisco Varela

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