Marcar una hoja de ruta para que todo el mundo pueda remar junto en la empresa

Todo el mundo está haciendo esfuerzos en sus trabajos para salir adelante. Hay sectores que están siendo muy perjudicados, como hostelería y turismo, pero otros que dependen en mayor o menor medida también de ellos van igualmente a medio gas. La facturación de la mayoría de los negocios se ha desplomado en 2020 y en 2021, al menos durante los primeros meses la situación va a ser muy dura. Por eso es necesario marcar una hoja de ruta para que todo el mundo pueda remar junto en la empresa.

Son muchos los que tienen claro cómo deben salir de esta crisis. El problema es de tiempos. No saben cómo evolucionará la situación y sobre todo cuándo acabará todo. Se ve la luz al final del túnel, pero no sabemos cuánto vamos a tardar en recorrer este camino. No es lo mismo que se prolongue la situación actual un par de meses más que vernos enfangados durante el verano. Pero igualmente depende mucho del sector, del tipo de cliente que tenemos, etc. No es el mismo camino el que va a recorrer un bar de menús de un polígono industrial que un chiringuito de playa.



La cuestión igualmente es intentar hacer que todos funcionemos en la empresa como un buen equipo. Que cada uno de lo mejor de sí mismos, justo ahora cuando más lo necesita nuestra compañía. Y sabiendo que en muchos casos el futuro laboral de cada uno está a corto plazo ligado al de la empresa, no debería haber demasiados obstáculos. Nadie quiere quedarse en paro en medio de una crisis económica cuando sabemos que volver a encontrar empleo va a ser muy complicado.

Siempre habrá obstáculos y el principal es que los empleados, incluso los propios responsables de la empresa caigan en el desánimo. Es importante fijar objetivos realistas, no vivir pensando que febrero recuperaremos la facturación del mismo mes del año pasado. También a nivel comercial. No podemos pedir que se haga un esfuerzo cuando se fijan unos objetivos anuales que estén fuera del alcance desde el primer día.

También tomar las decisiones financieras correctas, para mantener a flote la empresa. De poco o nada servirá todo el esfuerzo si al final se acaba por echar el cierre porque no hemos logrado refinanciar la deuda o no hemos podido negociar una mejora de nuestro alquiler. Aquí la prudencia a la hora de recuperar a empleados del ERTE está primando en la mayoría de las empresas y es razonable que así sea en un escenario muy inestable.

Puede que a muchos les de vértigo esta situación. Pero no tienen que olvidar que un día empezaron de cero. Y a pesar de todo se sentían invencibles, convencidos de que todo iba a salir bien. Y su negocio prosperó. Ahora estamos en esa misma situación, con todo en nuestra contra, pero hay oportunidades para salir adelante. Y tenemos que aprovecharlas.

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