2 formas de planificar tus donaciones y pagar menos impuestos

La donación es una gran desconocida para la mayoría de españoles. Por un lado, es fácil confundirla con un donativo, cuando en realidad se trata de cosas diferentes. Por otro, muchos todavía no saben que hay que pagar impuestos por ellas

Una donación es “es un acto de liberalidad por el cual una persona dispone gratuitamente de una cosa en favor de otra, que la acepta”, según el artículo 618 del Código Civil. En otras palabras, un regalo que se hace a otra persona.

Ese regalo siempre acarrea el pago de impuestos por parte de quien lo recibe y sólo a veces de quien lo hace. El primero tributará en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones. El segundo lo hará en el IRPF. La forma de pagar menos por una donación en ambos es planificarla. 

Dependiendo de esa planificación podrá ahorrar impuestos el donatario, quien recibe, o el donante, quien hace la donación.



Cómo puede ahorrar el dinero el donante

Existe la falsa creencia de que en una donación sólo paga quien recibe el dinero. En realidad, el donante también puede tener que tributar en el IRPF dependiendo de la procedencia del dinero o del bien que done. 

Para que lo entiendas mejor, cuando es un fondo de inversión o una casa, para Hacienda es lo mismo que vender ese bien a efectos de IRPF. La traducción es que hay que tributar por esa operación en la declaración de la renta. 

Una persona que done una vivienda a su hijo tendrá que pagar en la declaración de la renta por la ganancia patrimonial que haya obtenido. Esa ganancia se calcula por la diferencia entre el precio de venta y el valor de la vivienda en la donación

Esto mismo ocurriría con un fondo de inversión o si, en su defecto, tiene que vender las participaciones de un fondo o algunas acciones para donar dinero al hijo. El hijo pagará por el dinero que reciba en el Impuesto de Donaciones y el padre lo hará en el IRPF.

¿Cómo puede ayudar la planificación a pagar impuestos? Básicamente adelantándose y evitando generar esa ganancia patrimonial. Por ejemplo, si para realizar una donación hay que vender una parte de la cartera de inversiones, se puede aprovechar cuando estén en pérdidas porque así no habrá que pagar impuestos en el IRPF por ellas. 

Este es un ejemplo de cómo se puede ahorrar pensando más allá del principal impuesto a pagar, que sería el de donaciones. 

Cómo puede ahorrar el donatario

Quien recibe una donación tiene muchas menos opciones de ahorrar. El Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones no es muy proclive a los trucos, especialmente a la parte de donaciones. 

Sin embargo, hay dos formas muy sencillas de reducir su impacto fiscal. La primera es conocer las bonificaciones que se aplican en cada comunidad. En Madrid, por ejemplo, hay una bonificación del 99% para donaciones entre padres e hijos siempre que se firmen ante notario. En resumen, que para los madrileños lo normal es que acudir al notario salga a cuenta, aunque no sea obligatorio.

En otras comunidades hay reducciones y bonificaciones por donar dinero para comprar la primera vivienda habitual, por lo que sería mejor donar dinero que la propia vivienda. 

La segunda forma de reducir la factura fiscal de una donación es no hacerla. Toda donación puede transformarse en herencia si se recibe al fallecimiento del titular y los impuestos a pagar en ambos casos son diferentes.

El mejor ejemplo y la duda más repetida es: donación o herencia, ¿cuál es la mejor forma de dejar la casa a los hijos?

La respuesta concreta puede variar en cada comunidad autónoma, ya que el Impuesto de Sucesiones y Donaciones depende de los gobiernos regionales. Como norma general, heredar una vivienda suele ser más económico que donarla en vida. 

Pensar en qué opción es mejor para cada bien puede hacer que quien recibe la donación ahorre mucho dinero en impuestos. 

Jose Trecet

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *