5 razones por las que es casi imposible alcanzar la inmunidad de rebaño, según los científicos

La inmunidad de rebaño es el principal objetivo de las campañas de vacunación que se están llevando a cabo en todos los países. 

Inmunizar al 70% de la población permitiría relajar algunas de las medidas más restrictivas y reactivar algunos de los sectores económicos que llevan más tiempo paralizados a raíz de la crisis sanitaria. 

España, como la gran mayoría de los estados miembros de la Unión Europea, espera alcanzar la inmunidad durante el verano

El objetivo ha estado varias veces en entredicho debido a los retrasos en el suministro de las dosis por parte de las farmacéuticas y a los desafíos logísticos que supone una campaña de vacunación tan masiva. 

Sin embargo, tanto las autoridades sanitarias como los expertos han señalado que la solución de los problemas logísticos y la aprobación de nuevas vacunas será suficiente para acelerar la campaña de vacunación y lograr cumplir el objetivo antes de septiembre.



A pesar de todo, los expertos también están advirtiendo de que el propio virus cambiante y los interrogantes que persisten en torno a la eficacia de las vacunas podrían evitar que se consiga la inmunizada de rebaño. 

Estas son las razones que impedirían alcanzar la inmunidad de rebañosegún Nature. 

No se sabe si las vacunas previenen la transmisión 

A pesar de que las vacunas aprobadas hasta ahora por la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés) son eficaces y seguras, hay cosas que todavía no se conocen sobre su capacidad para prevenir la infección.

Las vacunas han demostrado su capacidad para proteger contra la enfermedad, con una reducción significativa de casos sintomáticos. Sin embargo, no está clara —ni parece probable— su capacidad para proteger contra infección. 

«No creo que ninguna vacuna vaya a conferir inmunidad esterilizante», señalaba José María García Ruiz de Morales, jefe de Inmunología del Hospital de León en una entrevista con Business Insider España. Sin embargo, asegura que sí que van a reducir la transmisión. 

«Si la respuesta inmune es potente como parece ser, tú te vas a infectar y e inmediatamente tú vas a bloquear que ese virus se replique dentro de ti», explica el experto.  «Si estás bloqueando que el número de virus que tienes dentro se multiplique, vas a ser menos contagioso», concluye. 

Los primeros datos sobre la campaña de vacunación en Israel, que va camino de ser el primer país en inmunizar a su población, avalan las palabras del inmunólogo. Una investigación de Clalit Health Services, una de las compañías que cubre el sistema israelí de salud, señala que la vacunación ya había reducido la transmisión en un 33%. 

La administración de vacunas está siendo muy desigual 

Con una pandemia de alcance mundial, se requiere que la distribución de las vacunas sea igual en todos los países. 

El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom, llegó a calificar el reparto actual de las vacunas como «un fracaso moral catastrófico». 

Tedros Adhanom ha advertido de los riesgos de dejar fuera de la vacunación a países enteros en una crisis sanitaria cuyo alcance es global. 

«Tengo que ser sincero: el mundo está al borde de un catastrófico fracaso moral, y el precio de este fracaso se pagará con vidas y medios de subsistencia en los países más pobres del mundo», subrayó. 

«No podemos dejar partes del mundo sin acceso a las vacunas, porque simplemente volverán a nosotros», coincidió también Charlie Weller, jefe de vacunas de la fundación de investigación sanitaria Wellcome, en Bloomberg. «Eso pone a todo el mundo en riesgo».

Un estudio citado durante el Consejo Ejecutivo de la OMS, avala que el reparto igualitario de las candidatas disponibles supondría beneficios económicos de 153.000 millones de dólares (más de 126.000 millones de euros) en 2021 —más 380.000 millones de euros en 2025—. 

Una campaña mundial perfectamente coordinada podría haber acabado con el COVID-19, afirma Matt Ferrari, epidemiólogo del Centro de Dinámica de Enfermedades Infecciosas de la Universidad Estatal de Pensilvania en University Park a Nature.

«Es algo técnicamente factible, pero en la realidad es muy poco probable que lo consigamos a escala mundial», lamenta. 

Atajar la disparidad de la administración de vacunas entre países es fundamental, pero también en un mismo país. En España, algunas comunidades autónomas van más avanzadas que otras, lo mismo que ocurre entre estados en Estados Unidos. 

Por su parte, Israel, que ha vacunado a más de la mitad de su población, está advirtiendo de que están encontrando más resistencia a la vacunación por parte de los jóvenes, señala Nature

Las variantes emergentes podrían hacer fracasar el éxito de las campañas de vacunación 

«Estamos en una carrera con las nuevas variantes», afirma Sara Del Valle, epidemióloga matemática y computacional del Laboratorio Nacional de Los Álamos, en Nuevo México, a Nature. Cuanto más se tarde en frenar la transmisión del virus, más tiempo tendrán estas variantes para surgir y propagarse, afirma.

«¿Es posible que alguna de esas mutaciones pueda escaparse a la inmunidad generada por una respuesta inmune natural y que una persona que ya ha pasado el COVID se pueda reinfectar con una cepa de esa? Es posible. ¿Es posible que esa cepa sea resistente a las vacunas? También es posible. No lo sabemos«, reconoce también José María García Ruiz de Morales. 

Algunas de las variantes, especialmente la sudafricana, están ya demostrando su capacidad para reducir la eficacia de las vacunas existentes y las farmacéuticas ya están trabajando en dosis de refuerzo u otras vacunas para hacer frente a esta situación. 

Hay otro problema con el que hay que lidiar cuando la inmunidad crece en una población, advierte también Nature. Unas tasas más altas de inmunidad pueden crear una presión selectiva que favorezca las variantes capaces de infectar a las personas inmunizadas.

La inmunidad podría no ser a largo plazo 

Otro interrogante imposible de resolver por ahora para ninguna de las vacunas es durante cuánto tiempo garantizarán la inmunidad. Algo que tampoco se sabe todavía para la inmunidad natural que se produce tras haber pasado la infección. 

Isabel Sola, científica titular y codirectora junto a Luis Enjuanes del laboratorio de coronavirus del Centro Nacional de Biotecnología (CNB) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), aseguraba en otra entrevista con Business Insider España: «No sabremos cuánto dura la inmunidad, porque no habrá dado tiempo a seguir a los voluntarios durante mucho tiempo». 

Si la inmunidad basada en la infección solo dura unos meses, eso supone un plazo ajustado para la administración de las vacunas, concluye Nature

Por eso, será importante entender cuánto dura la inmunidad basada en la vacuna, y si son necesarios refuerzos a lo largo del tiempo. De esta manera el COVID-19 podría llegar a ser como la gripe, señala. 

Ese es el escenario que cada vez más expertos consideran más probables, incluyendo Alex Gorsky, CEO de Johnson & Johnson, que cree que la posibilidad de que haya que vacunarse contra el virus anualmente como ocurre con la gripe se ve acentuada por la presencia de las variantes. 

Las primeras vacunaciones podrían crear una falsa sensación de seguridad 

El caso de Israel demuestra que, a medida que hay más personas vacunas, se va recuperando interacción social con cada vez menos restricciones. 

«La vacuna no es a prueba de balas», advierte Dvir Aran, científico de datos biomédicos del Technion – Instituto Tecnológico de Israel en Haifa, a Nature.

«Si antes de la vacuna te encontrabas como mucho con una persona, y ahora con las vacunas te encuentras con 10, vuelves a la casilla de salida«, señala Aran. 

La falsa sensación de seguridad entre la población podría hacer que se relajaran las medidas que siguen siendo necesarias para prevenir la transmisión. 

Ana Zarzalejos

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