9 frases gaslighting que hacen cuestionar tu realidad

«Son imaginaciones tuyas», «tú estás loco»… La persona que hace uso del gaslighting es un abusador psicológico al que no siempre vemos llegar. Sin embargo, es importante conocer qué recursos utiliza…

Las frases gaslighting que hacen cuestionar tu realidad no vienen en los manuales sobre las relaciones de familia o de pareja. Nadie nos avisó de que las personas eran capaces de manipular a otras, de que hay quien disfruta haciendo dudar a los demás de sus sentimientos, conductas o pensamientos. Sin embargo, esta es una forma de abuso psicológico muy frecuente y altamente lesiva.

Si bien es cierto que, a veces, resulta paradójico que tengamos que usar anglicismos para definir determinadas conductas, no dejamos de admitir que, en esta ocasión, la elección de esta palabra resulta muy apropiada. Gaslight o luz que agoniza (1944) era aquella película en la que un maquiavélico Charles Boyer hacía creer a su esposa, Ingrid Bergman, que estaba perdiendo la razón.

Aquella angustia, la duda permanente del personaje femenino cuestionándose a sí misma hasta llegar casi al borde de la locura, nos demostró hasta dónde puede llegar el arte del maltrato psicológico. 73 años después, la doctora Stephanie Sarkis publicó un artículo que se convirtió en viral al hablarnos de las señales del gaslighting, una práctica que aparece en casi cualquier vínculo humano.



La practican muchas personas con sus parejas, también entre compañeros de trabajo y por supuesto también puede aparecer entre padres e hijos. Es importante en todos los casos reconocer los mecanismos de este tipo de abuso y por ello, será interesante tener en cuenta su estilo de comunicación.

9 frases gaslighting que hacen cuestionar tu realidad

Trabajos de investigación como los realizados en la Universidad de Harvard, por ejemplo, nos recuerdan que el gaslighting es una forma de abuso de poder. Lo practican esas figuras que buscan por encima de todo someter a otras. Para ello, diseñan, aplican y evocan un tipo de maltrato para minar la identidad del otro, invalidarlo emocionalmente y alimentarlo de inseguridades.

Si bien es cierto que esta práctica la relacionamos casi siempre en el seno de las relaciones de pareja, puede ser bastante común en los escenarios laborales. Muchos compañeros de trabajo pueden hacer uso de frases gaslighting y poder así, tenerte bajo control o incluso minimizar tu desempeño y así quitarse de en medio un competidor. Estas son sin duda situaciones muy complejas y también estresantes.

Por ello, nos puede servir de ayuda conocer esas expresiones que suele usar un gaslighterLas analizamos.

1.  “Sé lo que estás pensando, se te ve en la cara”.

El manipulador psicológico y arquitecto del gaslight es un supuesto experto en mentalismo. Es decir, nos hará creer que puede adivinar lo que pensamos, que somos poco más que un libro abierto y que todo se nos nota en la expresión.

Aún más, el simple hecho de que nos digan “que saben lo que pensamos” es un intento de dominación. Porque de hecho carece de importancia lo que tengamos en mente. Tu realidad interna no importa, importa solo lo que crea el otro por absurdo que parezca.

2. “Lo que te pasa es que eres demasiado sensible”.

Entre las frases gaslighting para cuestionar tu realidad no puede faltar la de “eres demasiado sensible”. Con ella, intentan minimizar nuestras necesidades al hacernos creer que recurrimos a la exageración o que somos poco más que los reyes del drama.

3.  “Todo lo que me pasa es culpa tuya”.

Proyectar la culpabilidad sobre hombros ajenos es un recurso tan sofisticado como recurrente en todo manipulador. No obstante, por clásico que resulte, siempre hace mella.

Con la proyección de la culpa se boicotea la autoestima ajena y se logra que la otra persona se sienta cada vez más insegura en su comportamiento.

4. “Ya hablamos de eso, ¿no te acuerdas?”.

Negar algo que tú sabes que es evidente es otro recurso más del experto en gaslight. Decirnos, por ejemplo, que ya hemos tenido determinadas conversaciones, que llegamos a determinados acuerdos o más aún que dijimos algo en concreto (cuando no es cierto) son estrategias dañinas muy habituales en estos casos.

5. “¡Me estás agobiando con tus obsesiones!”.

Entre las frases gaslighting de un abusador psicológico no pueden faltar tampoco expresiones como “estás loco, me agobias con tus tonterías sin sentido o eres un neurótico”. Con estas palabras, se logra una vez más que la otra persona no solo dude de sí misma, sino que también crea que su comportamiento o forma de ser resulta nociva para el otro.

6. “Estás estresado, no piensas con claridad”.

Otro objetivo del gaslighter es derribar tus fortalezas mentales. Te hará creer que no estás bien, que te preocupas por nada, que actúas fuera de control, que cada cosa que dices y haces no tiene sentido. Si exiges respeto o si demandas algo que necesitas, te dirán que estás estresado, que no piensas con claridad

7. “Necesitas aprender a comunicarte mejor”.

Las frases gaslighting para hacerte cuestionar tu realidad trazan ese tipo de manipulación que mina cualquier área personal. Hacerte dudar de tus habilidades sociales, de tus fortalezas y hasta de tus conocimientos es algo común. Te dirán que te comunicas mal, que no pueden entender y que cada vez es más complicado hablar contigo.

8. “¿Es que no puedes tolerar una broma?”.

Las bromas del manipulador psicológico lejos de hacer gracia, ocasionan heridas profundas. Harán uso de la ironía que escuece, del sarcasmo que duele y esos comentarios que lejos de despertar sonrisas, hunden autoestimas.

9. “Eres la única persona con la que tengo estos problemas”.

“Está claro que a ti te pasa algo, porque lo que vivo contigo no me ocurre con nadie… “. Si alguien nos deja caer este tipo de razonamiento, debemos tenerlo claro: nos están haciendo gaslight. Lo que buscan con ello es derribar todas nuestras templanzas y hacernos creer que tenemos un problema del que no somos conscientes.

Para concluir, bien es cierto que este tipo de abuso psicológico recurre a muchas más ingenierías dialécticas. También es verdad que algunas son tan sibilinas que a veces no las vemos venir a la primera. Sin embargo, para advertir este comportamiento basta solo con monitorear cómo nos hacen sentir determinadas personas.

Si logran que cada día dudemos más de nosotros mismos y de nuestras valías, lo mejor es poner distancia.

Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater

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