Ansiedad por tener pareja, ¿en qué consiste? Fact Checked

¿En qué consiste la ansiedad por tener pareja? ¿De qué manera nos pueden perjudicar en nuestra esfera personal y social? ¿Se puede estar sin pareja, a pesar de las opiniones del entorno?

La ansiedad por tener pareja a menudo tiene su origen en una focalización excesiva en este objetivo. Por otro lado, cuando la persona ya tiene pareja, la ansiedad por tener pareja se puede trasformar en una ansiedad por mantenerla, con independencia de lo que esta esté aportando. Con frecuencia, esta angustia es intensificada por la motivación de encajar en un determinado patrón social que trata de imponer su modelo con presiones soterradas o implícitas.

En la actualidad, contamos con varias herramientas para facilitar la búsqueda de pareja. Aun así, a pesar de ponerlas en marcha, podemos no obtener resultados. El hecho de ver frustradas algunas de las expectativas puede generar sentimientos de agobio y frustración, llegando en el peor de los casos a estados de ansiedad y depresión severos.

La ansiedad por tener pareja, ¿en qué consiste?

Vivimos en una sociedad acelerada en el que el grado de exigencia es alto. Unos cánones elevados que inundan aspectos tan íntimos como las relaciones de pareja.

Además de contar con la posibilidad de conocer personas a través de nuestros vínculos más cercanos, existen redes sociales que favorecen el contacto con personas en diferentes localizaciones. Sin embargo, nada garantiza nada. Ni siquiera internet cuando hablamos de la esfera emocional y sentimental.

El mito de la media naranja y del amor romántico

El hecho de no tener pareja implica para algunas personas la sensación de estar solos. Uno de los problemas más frecuentes a la hora de buscar pareja es la búsqueda incesante de “la media naranja”: un constructo inventado por la sociedad en el que deseamos encontrar a una persona con unas características perfectas, siendo los defectos inexistentes. Con la búsqueda de esa “media naranja” confluyen los ideales del amor romántico en las primeras etapas del establecimiento en una relación.

En esta primera etapa, los deseos o las expectativas no cumplidas por el otro suelen minimizarse o pasan desapercibidos; la intensidad emocional produce, de alguna manera, una ceguera cognitiva. Así, la mayoría de las parejas pasan por un momento crítico cuando el enamoramiento se difumina y aparece el reto de hacer una gestión realista de las disonancias.



El contexto: cuando la ansiedad por tener pareja es aprendida

Cuando la persona considera que no tener pareja es un problema, el contexto puede intensificar la ansiedad por no encontrar “una solución”. Puede incluso que algunos amigos hayan iniciado una relación y aparezca una sensación de abandono. El contexto puede incluso mandar mensajes ambivalentes, favoreciendo la confusión, la desesperación y la ansiedad por estabilizar o mantener relaciones de pareja como forma de equilibrar esa ambivalencia.

Todo ello incentiva a la persona para que aumente sus esfuerzos, para encontrar a esa pareja con la que se sienta completa. En caso de ya tener pareja y temer perderla, suele traducirse en intentos de control sobre el otro para que su temor no se materialiceSi no conoce a otros o a otras, será más complicado que me deje.

El miedo de no tener pareja hoy en día

La ansiedad por tener pareja pueda ser tan intensa que, en un momento determinado, puede hacer que una persona soporte situaciones extremas que impliquen violencia física o psicológica. Algunas personas con una cantidad alta de recursos a nivel emocional terminan desarrollando una fuerte dependencia emocional por el refuerzo que obtienen de tener pareja por el mero hecho de tenerla.

Todos conocemos a esa persona que termina una relación e inmediatamente comienza otra. Esta montaña rusa emocional suele complicar los procesos de duelo y empujarnos a elegir opciones que en otro contexto descartaríamos. Además, este tipo de características dificultan el proceso de aprendizaje que le ha podido proporcionar la experiencia de la otra relación.

¿Qué se puede hacer?

En algunos casos, se necesitará la ayuda de un profesional. En otros, puede que determinadas actividades en solitario despierten en el individuo la necesidad de estar a solas consigo mismo. Una circunstancia que irá en favor de su propio autodescubrimiento.

La gestión de la ansiedad por tener pareja no es sencilla. Sin embargo, ¿cuántas veces has sido tú cuando has estado en pareja?, ¿cuántas veces has tenido que dejar de ser tú para agradar a alguien para estar en pareja?, ¿cuál ha sido el coste en tiempo, en salud, y en seguridad para ti?

Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Leticia Aguilar Iborra

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *